En la Sinfónica Nacional ocupa el atril de trombón solista; en Temperley se sienta en Trombón 2°. Entre esos dos mundos formó a Pablo Fenoglio, acompañó a generaciones de trombonistas y construyó una carrera que une orquesta, música de cámara, docencia y una manera muy concreta de seguir haciendo música con otros.
Carlos Ovejero es tucumano. Se formó en la Universidad Nacional de Tucumán con el profesor Giorgio Voltolina y más tarde perfeccionó sus estudios en Alemania con Branimir Slokar, una de las figuras que transformaron la escuela moderna del trombón. Antes de llegar a Buenos Aires ocupó el primer atril en las orquestas de Bahía Blanca, la Universidad Nacional de Tucumán y la Universidad Nacional de San Juan; una crónica de 2001 registra también su paso como primer trombón por la Orquesta Estable del Teatro Argentino de La Plata.
Hoy la nómina oficial de la Orquesta Sinfónica Nacional lo presenta como trombón solista. Como solista actuó con la propia OSN y con las orquestas de Bahía Blanca, Mar del Plata, San Juan, Tucumán y la Orquesta de Cámara de La Plata, entre otras. Fue invitado de la Camerata Bariloche y trombón principal invitado de la Orquesta Sinfónica del Estado de São Paulo durante 2002 y 2003.
El 22 de marzo tocó con la Sinfónica Nacional el Concierto para trombón de Ferdinand David en el Auditorio de Belgrano; Radio Nacional conserva esa grabación en su programación. Un mes después, el 22 de abril, integró la OSN en el concierto de Gustavo Cerati en el Teatro Colón: en «A merced», la línea de trombones quedó en manos de Henry Bay y Carlos Ovejero.
La amplitud del repertorio aparece también en el Festival de Metales de la Universidad Nacional de Cuyo de 2003, donde fue solista en los conciertos de Lars-Erik Larsson y Ferdinand David. No es una trayectoria encerrada en un solo lenguaje: el archivo sanjuanino lo ubica ya en 1987 dentro del Jazz Ensamble de esa provincia, mucho antes de que su nombre quedara asociado a los principales atriles sinfónicos del país.
Su carrera no se entiende sin la enseñanza. Es profesor de la cátedra de trombón del Conservatorio Superior de Música «Manuel de Falla», donde también dirige Brass del Falla. Enseñó en la Universidad Nacional de San Juan y en el Profesorado de Arte de La Rioja; integra el cuerpo docente de Trombonanza desde la segunda edición y sigue figurando entre sus profesores. En las Academias Argentinas de Instrumento de la Fundación SOIJAr dirige la Academia de Trombón y Tuba.
Entre sus alumnos está Pablo Fenoglio, luego trombón solista de la Orquesta Estable del Teatro Colón, integrante de Viento Sur y compañero suyo en el Posaunenchor Temperley. La biografía oficial de Fenoglio en el Teatro Colón comienza su recorrido formativo con Carlos Ovejero antes de los estudios en Alemania con Slokar y Henning Wiegräbe.
El vínculo excede un caso individual. Los cuatro integrantes de Cuatro Varas —Martino Gesualdi, Joaquín de Francisco, Juan Canosa y Mauro Echeverría— formaron el grupo porque los cuatro habían estudiado con Ovejero. Su huella aparece también en las trayectorias de trombonistas como Jorge Urani, Nahuel Ybarra, Miguel Cedeño y Sebastián Cifuentes. Más que sumar nombres, esa continuidad muestra una escuela: técnica, repertorio, cámara y oficio transmitidos de un atril al siguiente.
Con Viento Sur Trombones integra una formación estable junto a Pablo Fenoglio, Enrique «Heini» Schneebeli y Jorge Urani. El cuarteto llevó música argentina y repertorio original a universidades y festivales de los Estados Unidos, participó en el International Trombone Festival de Salt Lake City, Austin y Fort Worth, y editó los discos Del sur y otros aires y ¿Tango?.
En febrero de 2025, Viento Sur abrió la temporada de la Sinfónica Nacional como cuarteto solista, con un concierto de Gerardo Gardelín dedicado al grupo. La escena reunía varias capas de su historia: su orquesta, su cuarteto, su alumno Pablo Fenoglio y su compañero de coro Heini Schneebeli sobre el mismo escenario.
Fue además integrante de Pampa Brass, quinteto que recorrió Argentina, Uruguay, Chile, Perú, Alemania, Italia y España y cruzó el formato clásico con tango y músicas latinoamericanas. En 2018 el grupo editó Bronce Malevo, un disco que sintetiza ese trabajo de cámara con identidad propia.
Su primer registro en la órbita del Posaunenchor es de 1996: participó como invitado con Buenos Aires Brass en la gala del 22 de diciembre en el Salón Dorado del Teatro Coliseo. La documentación del coro lo ubica después en la formación del 50.º aniversario de 2012 y en programas de 2017, 2019, 2024 y 2025.
Hoy es integrante activo del Posaunenchor Temperley y toca en Trombón 2°. Es una de las imágenes que mejor explican qué clase de ensamble es éste: el solista de la Sinfónica Nacional comparte fila y ensayo con profesionales, estudiantes y aficionados sin que el currículum cambie el sentido del trabajo colectivo. En esa misma trama conviven su compañero de cámara Heini, su alumno Pablo y músicos de muchas generaciones.
El atril de solista no lo separó de la fila: lo convirtió también en maestro y compañero.
Carlos Ovejero · Posaunenchor Temperley