Coro de Bronces de Temperley · Argentina

Una historia
en bronce

«Alabar a Dios a través de la Música»
Fundado en 1962 +60 años de actividad Mayo 2026

Cuatro trompetas trajo en su equipaje el pastor Johannes Maas cuando llegó a la Argentina. Más de seis décadas después, el Posaunenchor Temperley reúne a más de cincuenta músicos, atraviesa cinco giras por Europa y forma a profesionales que hoy integran las orquestas más importantes del país y del mundo.

Capítulo I

Orígenes de un coro
de bronces

Edad Media — Siglo xix

Posaunenchor significa literalmente, en alemán, «coro de trombones». La práctica instrumental de familias de instrumentos —los llamados consorcios— data de la Edad Media: agrupaciones de bronces o instrumentos con boquilla existen desde el siglo xiii, con abundante literatura compuesta para ellas por Gabrieli, Praetorius o Pezel, entre otros. Se utilizaban tanto en composiciones puramente instrumentales como doblando coros de voces, dada la cercanía tímbrica del bronce con la voz humana.

Esta práctica tiene más de cuatrocientos años en el centro de Europa, particularmente en los grupos moravos —hoy República Checa—, que compusieron música sacra e instrumental para una formación exclusivamente compuesta por trombones, desde el registro soprano hasta el contrabajo. En el siglo xix se comenzó a utilizar esta formación para acompañar las celebraciones religiosas al aire libre, y paulatinamente se fueron agregando trompetas, cornos, eufonios o bombardinos y las tubas. Así nació el Posaunenchor tal como lo conocemos hoy.

Capítulo II

La fundación y los pioneros

1962 — 1980

El Posaunenchor Temperley fue fundado en 1962 por Johannes Maas, un joven pastor de la Iglesia Evangélica Alemana de Temperley, quien decidió dar origen a una formación prácticamente desconocida en la Argentina: un coro de bronces. Aquel primer Posaunenchor era algo distinto del actual: estaba integrado por sólo cuatro trompetas, que fueron parte del equipaje del pastor en su arribo al país.

Johannes Maas, junto a su esposa Marianne —excelente directora de agrupaciones vocales—, comenzaron una incansable labor que creció en forma constante hasta alcanzar dieciocho integrantes. Según fuentes en alemán, Marianne dirigió hasta 1964, año en que Gerhard Huss —hermano de Martin Huss— tomó la dirección, que ejerció hasta su fallecimiento, el 24 de junio de 1967. Ese mismo año la pareja Maas regresó a Alemania. La crónica de Lehrke describe el período siguiente como de disminución de integrantes y estancamiento; aun así, la agrupación siguió realizando actividades en la Iglesia los días sábados y participando de ceremonias, fiestas y otras actividades parroquiales.

Esos años, sin embargo, no fueron años sin director. Una lista manuscrita conservada en el archivo de Patricio Cosentino está encabezada «Bläser des Posaunenchors Temperley die unter Leitung von Horst Jung gespielt haben (1964-1984)» —«ejecutantes del Posaunenchor Temperley que tocaron bajo la dirección de Horst Jung»— y enumera unos treinta y siete nombres, desde A. Lohrmann y M. Tetzlaff hasta Gerhard Huss, Gustavo Hereñú, Martin Huss y Gabriel Gerez. El programa impreso del 29 de septiembre de 1984 lo confirma al pie: «Director: Horst Jung». En su carta de 2012, Marianne Maas lo recuerda con la misma palabra: «Zum Glück fanden wir Herrn Horst Jung, der Euren Posaunenchor für längere Zeit dirigierte» —«por suerte encontramos al señor Horst Jung, que dirigió vuestro Posaunenchor durante bastante tiempo»—. Horst Jung sostuvo el coro durante veinte años, entre la fundación y el comienzo de la reconstrucción de Martin Huss.

La crónica escrita por German Lehrke —bombardino y trombón del período fundacional— y los programas de mano conservados en el archivo del coro permiten reconstruir aquellos años pioneros. Los primeros instrumentos eran de la Congregación, donados desde Alemania por gestión de la familia Maas: trompetas, fliscornos, trombones y bombardinos de la marca «Bethel» de Bielefeld, a los que se sumaron una trompeta y un trombón Orsi comprados localmente —«que comparados con los alemanes, sonaban a lata»—. Hacia 1976, por gestión de Reginald Hortis —organista de la Iglesia Anglicana, que acompañaba al grupo en órgano y armonio—, la Armada donó la primera tuba y un corno. Hubo campamentos memorables: la estancia Quechuquina en San Martín de los Andes (enero de 1966, con viaje en tren a Zapala, ómnibus y lanchón por el lago Lácar, y el Pastor Maas despertando a todos a las siete con la trompeta) y Villa Alpina en Córdoba (enero de 1969, con ascenso al Champaquí). Entre 1967 y 1980, con formaciones de cuatro a diez músicos, el grupo participó casi mensualmente de cultos y tocó en las congregaciones alemanas de Quilmes, Ballester, Castelar, Martínez, Valentín Alsina, Empalme Lobos, Florida y Temperley, y en las iglesias Escocesa y Anglicana de Temperley y Metodista de Lomas de Zamora — un verdadero «Posaunenchor ecuménico».

30 de octubre de 1967
El Luna Park, a los 450 años de la Reforma
La actuación de mayor escala del período pionero: el Posaunenchor participó de la celebración de los 450 años de la Reforma de Martín Lutero en el estadio Luna Park de Buenos Aires. Meses después de la muerte de Gerhard Huss, aquel puñado de bronces de Temperley tocaba en el escenario más grande del protestantismo argentino.
El equipaje del pastor
Cuatro trompetas cruzaron el Atlántico
Las primeras trompetas del Posaunenchor llegaron a la Argentina en las maletas de Johannes Maas. De ese pequeño cuarteto inicial —que en pocos años creció a dieciocho instrumentistas— surgió una agrupación que hoy supera los cincuenta integrantes y atraviesa el siglo xxi con vitalidad ininterrumpida.
Capítulo III

La reconstrucción de Martin Huss

1981 — 1998

En 1981, la iniciativa de un entusiasta joven, Martin Huss, de tan sólo veintiún años, supo reconstruir lo que en alguna oportunidad había existido. Su claro objetivo se centró en la formación de nuevos músicos. La amplitud de su mentalidad fue tal que la agrupación se abrió a la comunidad más allá de la congregación, y niños y jóvenes de diferentes clases sociales, religiones y contextos educativos comenzaron a participar activamente. Muchos de aquellos niños y jóvenes se convertirían años más tarde en los pilares de la agrupación. Bajo su impulso el grupo desarrolló además una escuela de música: profesores de las orquestas más importantes del país brindaban —y aún brindan— clases de forma totalmente gratuita a los estudiantes del coro.

En la década del '80 se realizan varias giras por el interior del país, ofreciendo conciertos en las provincias de Río Negro, Neuquén, Entre Ríos, Misiones, Córdoba, Formosa y Buenos Aires. También se traspusieron las fronteras visitando Chile, Uruguay y Paraguay.

Un texto de época conservado en el archivo del coro resume la visión de Huss en tres elementos: compañerismo, estudio del instrumento y apertura a la sociedad —«abandonar las cuatro paredes de la iglesia»—. En esos años el grupo pasó de 8 a 30 integrantes, el ensayo pasó de dos horas a ocupar todo el sábado —principiantes e intermedios a la mañana, grupo grande a la tarde, con los avanzados oficiando de docentes— y se obtuvo la autorización para usar el logo oficial de la asociación de coros de bronces de la Iglesia Evangélica de Alemania (EKD). Uno de los primeros viajes de la nueva época fue el campamento de enero de 1983 en Macía (Entre Ríos), en la casa de la familia Gillig: en su crónica —publicada en alemán en el boletín congregacional—, Martin Huss registró los ensayos a doble turno, los baños de arroyo y la primera actuación radial —en la radio local— de dos futuros profesionales, Pedro Pulzován y Eduardo Keser. En enero de 1985 los coros de bronces de Temperley, Villa Ballester y Martínez salieron juntos de gira por Uruguay, Paraguay y Misiones —35 integrantes, 4.800 km y 23 conciertos en 20 días—; en noviembre de ese año el coro visitó Entre Ríos —la aldea San Antonio, Gualeguaychú e Irazusta— y en enero de 1987 llegó el Viaje al Sur: San Martín de los Andes, Bariloche —donde tocó ante el encuentro latinoamericano de trompistas, recibido por los maestros Iervolino y Güelfo Nalli— y Chile, con la Municipalidad de Frutillar ante 5.000 personas. En 1988 llegaron de visita a Temperley los coros de bronces de Schorndorf y de Versmold, junto al matrimonio Maas: con ellos —y con el 1° Encuentro Internacional de Coros de Bronces en el Colegio Alemán (15 de octubre de 1988), dirigido a dúo por Paul Gaiser y Martin Huss— se consolidó la idea de cruzar el Atlántico. Para la gira, Huss escribió 300 cartas a coros de bronces de la entonces República Federal de Alemania; llegaron 60 respuestas, que fueron los escenarios del viaje de 1989.

▸ Dossier de la primera gira europea: las 300 cartas, las paradas documentadas y las fotos de 1989 →
El punto culminante fue la gira de 1989 por la entonces República Federal de Alemania: en dos meses se visitaron 80 ciudades realizando un total de 61 conciertos. — Primera gira europea

En 1990, Martin Huss recibió una beca para estudiar «Dirección de Coros de Bronces» en Alemania. Durante su ausencia de dos años el grupo siguió funcionando bajo la dirección de la Sra. Inke Frosch, manteniendo una constante actividad. En esa estadía Huss conoció al trombonista uruguayo Enrique Crespo, fundador del German Brass, y trabajó para el ensamble en varios conciertos, ocupándose de la organización — el vínculo que años más tarde traería a Crespo a dar un curso en Uruguay al que viajó el coro (1996), llevaría a la delegación de la gira de 2008 hasta la puerta de su casa, y terminaría con su hijo Daniel Crespo como trompeta invitada del Posaunenchor. Al regreso de Huss en 1992 comenzó una nueva etapa: con motivo del festejo del 30° aniversario se brindó un ciclo de conciertos con la incorporación de jóvenes que reforzarían y renovarían la actividad del ensamble. En los años sucesivos se realizaron numerosos conciertos en Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones y Uruguay, como así también en importantes salas de la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia. Entre los hitos de esta «época dorada» se cuentan el viaje a 25 de Mayo (Misiones) en la Semana Santa de 1994 —donde Huss y diez integrantes ayudaron a impulsar un coro de bronces local, que prendió: cuatro años después, dos de sus músicos viajaban con Temperley en la gira europea de 1998—, el concierto de gala en el Teatro Coliseo de Lomas de Zamora (octubre de 1994, con obras de Händel y Mussorgsky), el concierto conjunto de 1995 con el Coro de Bronces de Bad Laasphe (Alemania) en el Colegio Alemán de Temperley, la participación en el VIII Ciclo de Música Sacra de la Catedral de San Isidro y el homenaje al maestro Güelfo Nalli (1938–1995). El año 1996 fue especialmente intenso. En junio el coro participó de la Música Barroca Festiva en la Congregación Evangélica Alemana de Martínez —junto a un cuarteto de cuerdas y al órgano de Claudia Huss— en el marco de la despedida del Pastor Riese, con una ofrenda destinada al comedor de la Capilla Caacupé de Florencio Varela. Durante el invierno se realizó un curso/retiro internacional de bronces en Villa Gesell, con la visita de siete músicos de la Lukaskirche de Dresden y seis de un Posaunenchor de Bönen (Westfalia) —que convivieron tres semanas con familias del coro— y la participación de unos cuarenta niños y jóvenes argentinos, algunos llegados en micro desde el norte del país (unos 1.800 km), ensayando en su mayoría al aire libre en pleno invierno. Hubo actuaciones conjuntas en radio y televisión; según la crónica de Christian Renger, los visitantes buscaron además respaldar el trabajo de bronces en la Argentina —que seguía siendo enteramente voluntario—, abogando ante la IERP por la creación de un cargo de diácono rentado, y valoraron especialmente la labor de Martin Huss, formado en música sacra en Herford (Alemania). Ese mismo año el coro tocó en la Embajada Alemana (Belgrano) y en el Cementerio Alemán de Chacarita, y cerró la temporada con dos conciertos en diciembre: el programa navideño en la Parroquia Centro (Esmeralda 162, CABA) y una gala en el Salón Dorado del Teatro Coliseo de Lomas de Zamora, esta última junto a la agrupación invitada Buenos Aires Brass, con obras de Brade, Händel, Mendelssohn, Praetorius, Bach y Koetsier. Durante la temporada 1997 ofreció varios conciertos —en el Teatro Municipal Roberto J. Payró de Banfield y en el Salón Dorado del Teatro Coliseo de Lomas de Zamora (Sociedad Italiana), con obras de Mozart, Reicha, Capuzzi y Poulenc—, y de su seno surgió el Buenos Aires Tuba Quartett, agrupación de cámara de tubas y eufonios formada en 1997, «la primera y única de su clase» en el país. Según el programa de mano de ese año, el coro reunía entonces unos 40 integrantes.

✝ En aquellos años el coro sufrió su pérdida más honda: Gerardo Krüttli, integrante y gran profesor del coro —bombardino de todas las nóminas de los 80, después corno—, murió el 17 de agosto de 1996 en un accidente de auto, en un viaje con Martin Huss y Eduardo Keser visitando los coros de bronces del Litoral; otros miembros resultaron gravemente heridos.

En enero y febrero de 1998 se realizó la segunda gira europea, visitando Alemania, Polonia y Suiza, ofreciendo un total de cincuenta y cinco conciertos y recibiendo excelentes críticas de la prensa europea. A mediados de ese mismo año, Martin Huss dejó la dirección del coro para continuar su actividad en Alemania como encargado de todos los coros de bronce de la provincia de Mecklenburg-Vorpommern.

▸ Dossier completo de la gira de 1998: itinerario oficial, los 55 conciertos y toda la prensa alemana →

Durante toda la década del '90, junto a la actividad concertística, el coro consolidó una fuerte tradición de actividades comunitarias y solidarias: visitas regulares en Navidad al Hospital Alemán de Recoleta —recorriendo pisos de internación con villancicos para acompañar a los pacientes— y al Hogar de Ancianos Los Pinos en Talar de Pacheco. Estas presencias en la comunidad germano-argentina se sostuvieron a lo largo de los años con distintos formatos.

Capítulo IV

Una nueva era
López & Schneebeli

1999 — 2008

Se inicia un nuevo ciclo. A mediados de 1998, la dirección pasó temporalmente a Valentín Garvie, quien pocos meses después viajaría a Inglaterra a perfeccionar sus estudios. En 1999 asumen la codirección estable Eduardo López —tubista de la Banda Sinfónica de la Ciudad de Buenos Aires— y Enrique Schneebeli —trombonista del Teatro Colón—, quienes dirigieron el grupo en forma conjunta o alternada y son autores de muchos de los arreglos musicales que se interpretan actualmente. Con ellos hubo también un cambio en el repertorio, abarcando otros géneros musicales —tango, folklore, música de películas y comedias musicales— sin dejar de lado la música académica y coral, base de todos los coros de bronce.

En el año 2000, el grupo realizó su tercera gira europea: una invitación para participar de la Exposición Mundial «Expo 2000» en Hannover, Alemania, donde se realizaron varios conciertos en el Christus Pavillon de la exposición, representando a la Argentina con tango y folklore dirigidos por Eduardo López, y repertorio clásico dirigido por Eduardo Keser.

Récord Guinness · 2008
Leipzig: 16.000 músicos
en un solo estadio
En 2008, con motivo del «Día de los Coros de Bronces» (Posaunentag) en Leipzig, miembros del Posaunenchor Temperley participaron de la muestra junto a músicos de otros coros de bronce de Argentina y Alemania. Esta cuarta gira europea fue una Deutschlandtournee realizada entre el 21 de mayo y el 9 de junio de 2008, en la que los coros argentinos Olivos y Temperley recorrieron Alemania junto al Mecklenburger Bläserkreis bajo la dirección de Martin Huss. El itinerario oficial conserva más de cuarenta actuaciones programadas en veinte días, entre conciertos, cultos, serenatas y actuaciones al aire libre. El punto culminante fue Leipzig, donde 16.000 músicos tocaron simultáneamente en el estadio de la ciudad ante una concurrencia total de 35.000 personas, estableciendo un récord Guinness por el coro de bronces más grande de la historia. Lucas cuenta: «El nombre de Valium Brass sale de que para superar todas las dificultades que conlleva viajar desde argentina y armar un grupo que pueda tocar el repertorio había que tomarse un valium para poder bajar el stress de lo que implicaba tanta organización, entonces martin huss que organizaba todo me decía Lucas esta gira solo se puede armar con valium, el medicamento tranquilizador, y así salió». Leer la historia completa de la gira de 2008 →

En 2004 el grupo realizó una gira de conciertos en Cruz Alta, Córdoba. El 12 de diciembre se presentó en la Plaza Belgrano dentro del «Cierre Cultural 2004» organizado por el Departamento de Cultura y Educación de la Municipalidad de Cruz Alta, con un programa que combinó música académica y coral (Susato, Mendelssohn, David Uber, Holst) con ragtime, tango, folklore y comedia musical (Joplin, Mancini, Mores, Piazzolla, Troilo, Lloyd Webber), reflejando la apertura estilística característica de la dirección de Eduardo López y Enrique Schneebeli. La formación de esa gira reunió a unos veinte músicos. En ese período también se mantuvo la participación en las festividades de la congregación: la Embajada de Alemania, el Cementerio Alemán, los conciertos de Pascua y de Navidad. En 2007, en el Aula Magna de la Facultad de Derecho de Buenos Aires, se realizó el «Mega Encuentro de Bronces», un concierto conjunto de cuatro coros bajo la dirección de Martin Huss —en visita con el Grupo de Bronces de Mecklenburg-Vorpommern—: junto al Posaunenchor Temperley participaron el Mecklenburger Bläserkreis, el Posaunenchor Olivos y el Posaunenchor Villa Ballester. El programa incluyó Majesty (Hayford), La Gracia de Nuestro Señor (Thomerson), Put Your Hand in the Hand (MacLellan), La Pulga Española (Herb Alpert), Milonga Sentimental (Manzi), El Sol de Tilcara (Lautz) y Los Siete Magníficos (Bernstein).

Aquel Mega Encuentro no fue un hecho aislado: fue la culminación del tercero de los cuatro Encuentros de Bronces que entre 1996 y 2009 reunieron a los tres coros de bronces de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata en Buenos Aires —Temperley, Villa Ballester y Olivos—, siempre con un concierto. El primero fue en 1996 en la Parroquia de Villa Ballester, por su 70.º aniversario, bajo la dirección de Martin Huss; el segundo, un retiro musical en Baradero, en el Hogar de Niños German Frers de la CEABA, en 2000. El de 2007 se preparó con tres ensayos conjuntos —el 5 de mayo, el 23 de junio y el 5 de agosto—, y la planilla de esos ensayos anota 45 músicos: 22 de Temperley, 14 de Villa Ballester y 9 de Olivos. Antes de la Facultad de Derecho hubo dos conciertos con el mismo repertorio, el 26 de agosto en el salón de la Iglesia Evangélica de Villa Ballester y el 2 de septiembre en la Iglesia Sagrada Familia de Banfield; el Mega Encuentro se hizo el 20 de octubre y se repitió el 27. El cuarto y último encuentro volvió a Villa Ballester en 2009, en un aniversario de la parroquia.

▸ Los cuatro encuentros, contados por Georg Becker en la página de Olivos →
Capítulo V

La era Schneebeli

2009 — Presente

Desde 2009 la dirección queda exclusivamente en manos de Enrique Schneebeli. Desde ese año hasta la actualidad el ensamble ha ofrecido regularmente diferentes ciclos de conciertos en diversas salas, colegios e iglesias, realizando primeras audiciones en Argentina de más de treinta obras originales para ensamble de metales.

En 2011, el Jungen Bläserkreis MV de Mecklenburg-Vorpommern, dirigido por Martin Huss, realizó una gira por Argentina con conciertos conjuntos con el Posaunenchor Temperley. En 2012 el coro celebró su 50° aniversario con el «Ciclo de Conciertos Johannes Maas», diez conciertos ofrecidos entre junio y septiembre —entre ellos el 26 de agosto en la Biblioteca Mentruyt, el 6 de septiembre en la Catedral de Lomas de Zamora, el 8 en la Iglesia Presbiteriana San Andrés y el 9 en la Iglesia Sagrada Familia de Banfield— que reunieron por primera vez a músicos de las distintas generaciones del coro: varios profesionales formados en sus filas —hoy integrantes de orquestas de Argentina y Alemania (Teatro Colón, Teatro Argentino de La Plata, Sinfónica Nacional, Banda Sinfónica de la Ciudad, Mannheimer Philharmoniker, entre otras)— regresaron especialmente para los festejos. Los conciertos de septiembre estuvieron bajo la dirección de Martin Huss, invitado desde Alemania. El coro recibió además una carta de felicitación de la Embajada de la República Federal de Alemania en Buenos Aires —firmada por el Kulturreferent Michael Kratz— que destaca la relación histórica entre la embajada y el coro, las giras a Alemania y otros países europeos, y las actuaciones en celebraciones del Día Nacional alemán en la Botschaft.

En 2013 el coro realizó una gira internacional a Uruguay, con conciertos el 9 y 10 de noviembre en el Cine Teatro Helvético de Nueva Helvecia, donde se estrenó en Latinoamérica la obra A Londoner in New York / Echoes of Harlem de Jim Parker. Ese mismo año, el 1 de octubre, el coro participó de los Premios Clarín Novela y de los diez años de la Revista Ñ en la inauguración de la sala de la Usina del Arte, bajo la dirección especial de Patricio Cosentino. El 13 de junio el coro participó de la visita del embajador Graf von Waldersee al Colegio Alemán de Temperley.

En 2014 se sucedieron el Concierto de Pascuas de abril, una presentación en la Universidad de San Andrés, el concierto del 20 de septiembre en el Colegio Alemán de Temperley y el Concierto de Adviento en la Basílica Sagrada Familia de Nazareth de Banfield. Ese año el coro tocó en la recepción de la Embajada de Alemania por el Día de la Unidad Alemana, y el embajador Bernhard Graf von Waldersee dejó una carta.

En 2015 el Posaunenchor Temperley participó de los festejos del 25° aniversario de la reunificación alemana en la Plaza Alemania de Buenos Aires y en la recepción de la Embajada Alemana, ante unas setecientas personas, hecho reseñado por el Argentinisches Tageblatt el 9 de octubre de 2015.

Quinta gira europea · 2016
26 conciertos en 20 días
Del 24 de mayo al 12 de junio de 2016, el coro recorrió 26 conciertos formales y cerca de una decena de actuaciones adicionales —serenatas, oraciones, toques al aire libre y desde torre— a lo largo de Alemania, Suiza y la frontera franco-alemana. Tras la llegada por Frankfurt o Hamburg y los ensayos iniciales en Barkow, la gira recorrió Mecklenburg-Vorpommern (Hamburg, Wismar, Lübz, Lübtheen, Waren, Parchim, Sternberg, Greifswald, Stralsund, Bergen, Teterow, Gnoien, Güstrow, Schwerin y Plau), con el día más intenso el 1 de junio en Schwerin: seis actuaciones distintas, incluida una oración del mediodía en el Dom y serenatas para la Kirchenzeitung y la Evangelische Bank.
Continuó con la participación en el Deutschen Evangelischen Posaunentag de Dresden —festival con aproximadamente 22.500 participantes—, cuyo cierre fue un gran concierto colectivo en el Stadion Dresden. Siguió por Berlin —con visita oficial al Reichstag y oración del mediodía en el Berliner Dom—, Nürnberg, München, Brenz, Meßkirch y Efringen/Weil am Rhein. La gira se cerró el 12 de junio con un Turmblasen en Basel y el concierto final en Lörrach.

Fuera de la gira, 2016 incluyó presentaciones de Pascuas en Temperley y Banfield, una actuación en la residencia del Embajador de Alemania, un programa de ópera en Florencio Varela, las celebraciones de la Reforma y un culto ecuménico, un concierto a beneficio en el Colegio Alemán y el ciclo navideño. El 17 de diciembre el coro abrió la programación musical de la Parroquia Centro en la primera edición de La Noche de los Templos de Buenos Aires.

En 2017, Martin Huss visitó nuevamente Argentina con el coro de Mecklenburg-Vorpommern: el 29 de octubre se celebró el culto especial por el 500° Aniversario de la Reforma Protestante en la Parroquia Esmeralda, con participación conjunta de los Posaunenchöre Temperley, Villa Ballester y el coro alemán invitado. El año incluyó además un concierto a beneficio de la Parroquia Temperley, las Patronales de La Merced, el Auditorio Belgrano y un ciclo navideño en Banfield, Olivos, Lanús y Temperley.

En 2018 hubo música para un casamiento, un concierto de Otoño en Banfield, un concierto a beneficio de la Congregación Temperley, el culto de la Reforma junto a Villa Ballester, el concierto de diciembre en la Iglesia Metodista de Flores y las presentaciones navideñas de Rafael Calzada y Temperley.

En 2019, con motivo de festejarse los 20 años de Schneebeli al frente de la dirección, se organizó un ciclo de conciertos que logró reunir más de setenta instrumentistas de bronces —el mayor ensamble de este tipo jamás logrado en el país— con la participación de profesionales de la Orquesta Estable del Teatro Colón, la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, la Orquesta Sinfónica Nacional, la Orquesta Estable del Teatro Argentino, la Banda Sinfónica de la Ciudad de Buenos Aires y la Orquesta Nacional de Música Argentina, entre otros organismos, para realizar el repertorio de El Año del Dragón. En agosto se ofreció el Concierto de Primavera en Banfield; el cierre del año sumó las fiestas argentino-alemanas del Colegio Alemán y la Embajada, el concierto de Navidad en Rafael Calzada y el culto de Nochebuena en Temperley.

En 2022, ya superada la pandemia, el coro vivió una intensa actividad. En mayo se ofreció un concierto de musicales de Broadway en la Sagrada Familia de Banfield y el conjunto participó del acto de reapertura de una capilla de la CEABA. En octubre, una delegación realizó una gira internacional por el sur de Brasil celebrando los 60 años de existencia del conjunto, organizada por Lucas Busso: tres presentaciones en Florianópolis —Rio Tavares y Jureré Internacional— y en el Oktoberfest de Blumenau, con un repertorio que abarcó música de películas, tangos, swing, música mexicana y polkas alemanas. El año cerró con el Bazar de Navidad de la Embajada Alemana, dos conciertos de fin de año con estrenos de obras nunca tocadas en el país y las celebraciones navideñas de la comunidad de Temperley.

En 2023, el coro amplió nuevamente su horizonte estilístico. Tras participar musicalmente del casamiento de Lucas Busso y Lucía Buchar, el Concierto de Otoño estuvo íntegramente dedicado al repertorio ruso: la Obertura 1812 de Tchaikovsky, el Allegro Concertante de Lébedev —con el solista moldavo Vasile Babusceac en tuba— y los Cuadros de una Exposición de Mussorgsky en el arreglo de Elgar Howarth. El Concierto de Primavera, el domingo 24 de septiembre a las 11 en el Círculo Católico de Obreros de Rafael Calzada, en el marco de los 150 años del partido de Almirante Brown y de los 83 del Círculo, exploró el folklore argentino —zambas, chamamés, malambos, chacareras y cuecas—, con la participación del bombista invitado Ariel Martínez. Un grupo reducido recibió con música el recorrido municipal por los templos históricos de Temperley y, el 15 de octubre, músicos del coro se sumaron al culto bilingüe de despedida del Junger Bläserkreis Mecklenburg-Vorpommern. Tres días después, el coro participó de los festejos por el 180° aniversario de la CEABA junto al JBMV, el Posaunenchor Villa Ballester y el Coro Vocal de Martínez, ante autoridades nacionales y el Embajador Alemán Dieter Lamlé. Diciembre se completó con los conciertos de Navidad, la visita musical al Hogar Los Pinos y el culto de Nochebuena en Temperley.

En 2024, el ciclo de Otoño estuvo dedicado a la música escocesa. Con el tango como eje del Concierto de Primavera, se dio un paso importante en la formación de nuevos directores: Alejandro González Segovia y Axel Najczuk asumieron la conducción de ese programa de manera autónoma, consolidando el modelo de co-dirección. El coro participó además del culto por el Día de la Reforma. Los conciertos de fin de año —bajo el título «Dragones (en el año del Dragón)»— fueron quizá el desafío técnico más ambicioso de los últimos años, con un programa íntegramente dedicado a obras inspiradas en dragones de Philip Sparke, Philip Harper, Peter Graham y Jerome Naulais. El año incluyó también el Bazar de Navidad de la Embajada Alemana, un mega concierto junto a 250 coreutas en la Basílica de María Auxiliadora, con El Nacimiento de Ariel Ramírez y Félix Luna bajo la dirección de Mariano Delli Quadri, una presentación del Jugend vom Süden y el culto de Nochebuena en Temperley. Se adquirieron además una Gran Cassa y un juego de campanas tubulares, instrumentos necesarios para abordar el repertorio actual; en esta gestión fue clave la orientación de Cristina Kilian —entonces directora del Colegio Alemán de Temperley y miembro activo de la congregación de la ierp—, quien acompañó al coro en la articulación con la comisión directiva del Colegio y en la obtención de respaldo institucional de la Embajada de Alemania. En septiembre se incorporó como voluntaria de la ierp Gloria Schirrmacher, trombonista de Kassel, Alemania, quien participó en los ensayos y conciertos del segundo semestre.

En 2025, el coro estrenó dos obras del director Enrique Schneebeli —«Inesperado florecer» y «Otra tarde lluviosa de domingo»— en primera audición mundial, en los conciertos de fin de año de diciembre. El Concierto de Navidad fue el domingo 14 de diciembre a las 17. El Concierto de Primavera, el domingo 21 de septiembre a las 17, estuvo íntegramente dedicado al Rock Nacional argentino, bajo la dirección de Axel Najczuk y Alejandro González Segovia. El programa reunió obras de Soda Stereo, de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y de Andrés Calamaro, y una selección de Los Abuelos de la Nada en arreglo de Axel Najczuk. El Concierto de Otoño, titulado «Cuna musical: un recorrido de sonidos y emociones a través de 400 años de historia en Alemania», exploró el repertorio académico alemán desde el Barroco hasta el siglo xx, con Werner Mengel como solista de trompeta piccolo en la Danza de los espíritus bienaventurados de Gluck. Un grupo reducido participó del culto y la Fiesta del Chucrut en Los Polvorines; en diciembre el coro volvió al Bazar de Navidad de la Embajada Alemana y cerró con el culto y una presentación para los vecinos de Temperley. Gloria Schirrmacher continuó participando activamente en ensayos y conciertos.

En 2026, el Concierto de Otoño se presentó el 23 y 24 de mayo en Almagro y Flores, con Esteban Barolín como solista de tuba en Tuba Tapestry, de Michael Brand, veintiocho años después de que Patricio Cosentino la tocara por primera vez en el país, a los diecisiete. Ese mismo año, Martin Huss —reconstructor del coro en los años '80 y '90 y, desde fines de esa década, encargado de los Posaunenchöre de Mecklenburg-Vorpommern— recibió en Alemania el Siemerling-Sozialpreis, el premio social de esa región, y anunció su retiro a fin de año y su intención de regresar a la Argentina.

Anexo · Línea de tiempo
Directores del coro
Cinco viajes a Europa
·
Sumadas a la gira por el sur de Brasil de 2022 — Florianópolis, Jureré Internacional y el Oktoberfest de Blumenau — celebrando los 60 años del coro.

El camino de vuelta:
los alemanes que vinieron

1995 — 2024

La historia del coro suele contarse por sus giras a Europa. Pero el intercambio tiene una segunda mitad, menos registrada y mucho más frecuente: los coros alemanes que vinieron a la Argentina. Desde 1995 hay por lo menos diez visitas, y de 2007 en adelante casi todas las trae la misma persona: Martin Huss, que dirigió este coro entre 1981 y 1998 y desde 1999 está al frente de la obra de bronces de Mecklenburg-Vorpommern. Se fue de Temperley y volvió, cada dos años, con un conjunto distinto.

Las dos primeras son anteriores a eso y ya estaban en esta historia: en 1995 el Coro de Bronces de Bad Laasphe tocó junto a Temperley en el Colegio Alemán, y en el invierno de 1996 el curso de Villa Gesell reunió a siete músicos de la Lukaskirche de Dresden y a seis de un Posaunenchor de Bönen, en Westfalia, que convivieron tres semanas con familias del coro. Ese mismo año, en Crespo, Entre Ríos, Huss organizó un curso con el Westfälisches Blechbläserensemble donde un chico de quince años, Patricio Cosentino, dirigió por primera vez en su vida.

Las agrupaciones de Mecklenburg-Vorpommern
Tres conjuntos, tres edades
• Bläserkreis MV (BMV) — el conjunto de adultos, fundado por Huss en 1999.

• Junger Bläserkreis MV (JBMV) — los jóvenes; en algunas giras, chicos de doce a diecisiete años.

• «Die UHUs» — y el nombre es un chiste doble. UHU = «Unter HUndertjährige», «los menores de cien años»; Uhu es además «búho» en alemán y una marca de pegamento. Huss lo fundó en 2002 para que los jubilados tuvieran su propio grupo: unos veinticinco instrumentistas de 55 a 80 años que, a diferencia de los demás, pueden viajar entre semana y fuera de las vacaciones. Se definen como «una comunidad de jubilados divertidos y valientes a los que les gusta juntarse, y no sólo a tocar».

• Y «Querblech», el conjunto que giró por Sudamérica en 2024.

De estas diez visitas el archivo del coro casi no conservaba imágenes. Las que siguen se rescataron de los adjuntos de los mails de Martin Huß y de los folletos que el Posaunenwerk de Mecklenburg-Vorpommern imprimió para cada gira: son las caras de los conjuntos que vinieron.

Cronología
Diez visitas en treinta años

Cada gira se planificó por escrito y se anunció con su propio impreso: un flyer plegado con el itinerario completo, un afiche para colgar en cada sede, y —cuando el concierto lo organizaba un municipio argentino— la pieza que imprimía el municipio. Son la planificación de las giras tal como circuló en su momento, y hasta ahora sólo existían dentro de adjuntos de mail.

Y los que fueron:
un argentino en San Pedro

2017 — 2018

El intercambio no funcionó sólo de a conjuntos: también de a uno. Varias veces un músico de Temperley se integró a una agrupación alemana y viajó con ella, no como invitado de una noche sino como uno más del grupo. Patricio Cosentino y Daniel Crespo tocaron como solistas invitados del Junger Bläserkreis en la gira de 2011; Alejandro Muchile hizo con ellos la gira argentina entera de 2017 y en 2019 figura en el programa impreso del Bläserkreis MV como uno de sus dieciocho músicos, en trompeta y fliscorno; Lucas Busso reforzó las voces graves de Querblech en 2024.

Pero el viaje más lejos de casa fue otro, y no está contado en ninguna crónica del coro.

Roma · 3 al 7 de abril de 2017
Un trombón de Temperley en la Plaza de San Pedro
Por el jubileo de los 500 años de la Reforma, el Posaunenwerk de Mecklenburg-Vorpommern viajó a Roma con una delegación de cincuenta y una personas —treinta y siete instrumentistas— como embajadores ecuménicos de la Nordkirche. El conjunto era «Die UHUs», el de los mayores, y entre los cincuenta y uno viajó desde la Argentina Lucas Busso, del Posaunenchor Temperley: su nombre está impreso en la nómina del libro de la gira.

Tocaron cada noche en una iglesia distinta —la Christuskirche de la comunidad alemana, San Pablo Extramuros, los Santi XII Apostoli— y entonaron corales dentro del Panteón. El miércoles 5 de abril, ante unas setenta mil personas y ubicados frente al portal principal de San Pedro, acompañaron la entrada del papa Francisco con el Hanacpachap, el antiguo canto mariano andino. Después sonaron Schütz y Telemann. Y se estrenó allí, en la plaza, la fanfarria «Salutatio ad Papam» que Claudia Huss había escrito para la ocasión: se le entregó un ejemplar firmado por los cincuenta y un viajeros y, al terminar de tocar, lo saludaron. Todo salió en vivo: la vuelta del papamóvil son los primeros catorce minutos de la transmisión, el tramo que ellos sonorizaban. Al año siguiente la obra se publicó en el Norddeutsches Bläserheft 3.

Al año siguiente, en julio de 2018, Busso volvió a Alemania por otra de las actividades de Huss: la Segelfreizeit, el campamento en velero. Salieron del Tiessenkai de Kiel-Holtenau el 9 de julio y volvieron el 13 en dos barcos, la Catherina —la de Huss— y la Ide Min, de Werner Petersen. Tampoco era sólo navegar: en la carta de instrucciones, entre la ropa de abrigo y el documento, se pedía llevar el instrumento, el atril y el Posaunenchoralbuch, porque se tocaba al atardecer, en tierra o a bordo.

Coda

La actualidad

A pesar de ser un grupo amateur, tal como fue concebido, en la actualidad el Posaunenchor Temperley cuenta entre sus integrantes activos con profesionales de varias agrupaciones sinfónicas de la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia: tanto aquellos que se iniciaron en el ensamble como músicos notables que a lo largo de los años han decidido aportar su arte y conocimientos al conjunto de forma totalmente desinteresada, muchos de los cuales participan desde hace más de veinte años. Cuenta también con estudiantes avanzados que planean una carrera profesional en el campo de la música.

Con más de cincuenta integrantes entre principiantes y veteranos, el coro continúa con una intensa actividad y agradece a todos aquellos que han colaborado de cualquier modo haciendo posible esta obra, siempre priorizando la enseñanza a las nuevas generaciones.

«Alabar a Dios
a través de la Música»
— Lema fundacional · 1962
ES DE