Cuatro trompetas trajo en su equipaje el pastor Johannes Maas cuando llegó a la Argentina. Más de seis décadas después, el Posaunenchor Temperley reúne a más de cincuenta músicos, atraviesa cinco giras por Europa y forma a profesionales que hoy integran las orquestas más importantes del país y del mundo.
Capítulo I
Orígenes de un coro de bronces
Edad Media — Siglo xix
Posaunenchor significa literalmente, en alemán, «coro de trombones». La práctica instrumental de familias de instrumentos —los llamados consorcios— data de la Edad Media: agrupaciones de bronces o instrumentos con boquilla existen desde el siglo xiii, con abundante literatura compuesta para ellas por Gabrieli, Praetorius o Pezel, entre otros. Se utilizaban tanto en composiciones puramente instrumentales como doblando coros de voces, dada la cercanía tímbrica del bronce con la voz humana.
Esta práctica tiene más de cuatrocientos años en el centro de Europa, particularmente en los grupos moravos —hoy República Checa—, que compusieron música sacra e instrumental para una formación exclusivamente compuesta por trombones, desde el registro soprano hasta el contrabajo. En el siglo xix se comenzó a utilizar esta formación para acompañar las celebraciones religiosas al aire libre, y paulatinamente se fueron agregando trompetas, cornos, eufonios o bombardinos y las tubas. Así nació el Posaunenchor tal como lo conocemos hoy.
Capítulo II
La fundación y los pioneros
1962 — 1980
El Posaunenchor Temperley fue fundado en 1962 por Johannes Maas, un joven pastor de la Iglesia Evangélica Alemana de Temperley, quien decidió dar origen a una formación prácticamente desconocida en la Argentina: un coro de bronces. Aquel primer Posaunenchor era algo distinto del actual: estaba integrado por sólo cuatro trompetas, que fueron parte del equipaje del pastor en su arribo al país.
Johannes Maas, junto a su esposa Marianne —excelente directora de agrupaciones vocales—, comenzaron una incansable labor que creció en forma constante hasta alcanzar dieciocho integrantes. Según fuentes en alemán, Marianne dirigió hasta 1964, año en que Gerhard Huss —hermano de Martin Huss— tomó la dirección, que ejerció hasta su fallecimiento, el 24 de junio de 1967. Ese mismo año la pareja Maas regresó a Alemania. La crónica de Lehrke describe el período siguiente como de disminución de integrantes y estancamiento; aun así, la agrupación siguió realizando actividades en la Iglesia los días sábados y participando de ceremonias, fiestas y otras actividades parroquiales.
Esos años, sin embargo, no fueron años sin director. Una lista manuscrita conservada en el archivo de Patricio Cosentino está encabezada «Bläser des Posaunenchors Temperley die unter Leitung von Horst Jung gespielt haben (1964-1984)» —«ejecutantes del Posaunenchor Temperley que tocaron bajo la dirección de Horst Jung»— y enumera unos treinta y siete nombres, desde A. Lohrmann y M. Tetzlaff hasta Gerhard Huss, Gustavo Hereñú, Martin Huss y Gabriel Gerez. El programa impreso del 29 de septiembre de 1984 lo confirma al pie: «Director: Horst Jung». En su carta de 2012, Marianne Maas lo recuerda con la misma palabra: «Zum Glück fanden wir Herrn Horst Jung, der Euren Posaunenchor für längere Zeit dirigierte» —«por suerte encontramos al señor Horst Jung, que dirigió vuestro Posaunenchor durante bastante tiempo»—. Horst Jung sostuvo el coro durante veinte años, entre la fundación y el comienzo de la reconstrucción de Martin Huss.
La crónica escrita por German Lehrke —bombardino y trombón del período fundacional— y los programas de mano conservados en el archivo del coro permiten reconstruir aquellos años pioneros. Los primeros instrumentos eran de la Congregación, donados desde Alemania por gestión de la familia Maas: trompetas, fliscornos, trombones y bombardinos de la marca «Bethel» de Bielefeld, a los que se sumaron una trompeta y un trombón Orsi comprados localmente —«que comparados con los alemanes, sonaban a lata»—. Hacia 1976, por gestión de Reginald Hortis —organista de la Iglesia Anglicana, que acompañaba al grupo en órgano y armonio—, la Armada donó la primera tuba y un corno. Hubo campamentos memorables: la estancia Quechuquina en San Martín de los Andes (enero de 1966, con viaje en tren a Zapala, ómnibus y lanchón por el lago Lácar, y el Pastor Maas despertando a todos a las siete con la trompeta) y Villa Alpina en Córdoba (enero de 1969, con ascenso al Champaquí). Entre 1967 y 1980, con formaciones de cuatro a diez músicos, el grupo participó casi mensualmente de cultos y tocó en las congregaciones alemanas de Quilmes, Ballester, Castelar, Martínez, Valentín Alsina, Empalme Lobos, Florida y Temperley, y en las iglesias Escocesa y Anglicana de Temperley y Metodista de Lomas de Zamora — un verdadero «Posaunenchor ecuménico».
30 de octubre de 1967
El Luna Park, a los 450 años de la Reforma
La actuación de mayor escala del período pionero: el Posaunenchor participó de la celebración de los 450 años de la Reforma de Martín Lutero en el estadio Luna Park de Buenos Aires. Meses después de la muerte de Gerhard Huss, aquel puñado de bronces de Temperley tocaba en el escenario más grande del protestantismo argentino.
La formación más antigua con imagen. Reinhold Märtens, el pastor Johannes Maas, Gerhard Huss (trombón), Ernst Brandt y Rolf Krütli, con los nombres rotulados en el propio archivo. Es la foto más antigua que se conserva del coro. ⚠️ El año no es seguro: el archivo guarda la misma imagen rotulada «Coro Año 1963» en una carpeta y «Coro Año 1964» en otra. Lo que sí es firme es quiénes están y que es anterior a todo lo demás.
Archivo histórico del coro · digitalización y rótulos de Patricio CosentinoMediados de los '60 — el coro en colores. Gerhard Huss, Arnold Brandt, Norbert Schmidt, Gerhard Schmidt, Rolf Krütli, Robert Redel Braun y Tito Mogdan: la camada que German Lehrke registró en su listado de integrantes del período fundacional. El archivo conserva la copia con dos rótulos de fecha, 1965 y 1966-67.
Archivo histórico del coro · digitalización y rótulos de Patricio CosentinoEl pastor y su director, en el asado. Johannes Maas y Gerhard Huss junto a la parrilla, en una foto de los primeros años que el archivo guardaba sin fecha. El fundador que trajo las trompetas en la valija y el hombre que dirigió el coro hasta su muerte en 1967, fuera del atril.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio Cosentino1967 — tocando en el patio. Rolf Krütli, Tito Mogdan, Robert Redel Braun, Gerhard Lehrke, Matías Tetzlaff, Gerhard Schmidt, Hermann Lehrke y Arnold Brandt, el año del Luna Park.
Archivo histórico del coro · digitalización y rótulos de Patricio Cosentino1981 — la página del álbum. «Posaunenchor Temperley im Jahre 1981»: entre los rotulados, Hans Popken, Martin Böfer, Mario Cacace, Thommy Tetzlaff, Gerhard Lehrke, Hermann Lehrke y Martin Huss — el año en que Huss tomó la dirección y empezó la reconstrucción.
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El equipaje del pastor
Cuatro trompetas cruzaron el Atlántico
Las primeras trompetas del Posaunenchor llegaron a la Argentina en las maletas de Johannes Maas. De ese pequeño cuarteto inicial —que en pocos años creció a dieciocho instrumentistas— surgió una agrupación que hoy supera los cincuenta integrantes y atraviesa el siglo xxi con vitalidad ininterrumpida.
Capítulo III
La reconstrucción de Martin Huss
1981 — 1998
En 1981, la iniciativa de un entusiasta joven, Martin Huss, de tan sólo veintiún años, supo reconstruir lo que en alguna oportunidad había existido. Su claro objetivo se centró en la formación de nuevos músicos. La amplitud de su mentalidad fue tal que la agrupación se abrió a la comunidad más allá de la congregación, y niños y jóvenes de diferentes clases sociales, religiones y contextos educativos comenzaron a participar activamente. Muchos de aquellos niños y jóvenes se convertirían años más tarde en los pilares de la agrupación. Bajo su impulso el grupo desarrolló además una escuela de música: profesores de las orquestas más importantes del país brindaban —y aún brindan— clases de forma totalmente gratuita a los estudiantes del coro.
En la década del '80 se realizan varias giras por el interior del país, ofreciendo conciertos en las provincias de Río Negro, Neuquén, Entre Ríos, Misiones, Córdoba, Formosa y Buenos Aires. También se traspusieron las fronteras visitando Chile, Uruguay y Paraguay.
Un texto de época conservado en el archivo del coro resume la visión de Huss en tres elementos: compañerismo, estudio del instrumento y apertura a la sociedad —«abandonar las cuatro paredes de la iglesia»—. En esos años el grupo pasó de 8 a 30 integrantes, el ensayo pasó de dos horas a ocupar todo el sábado —principiantes e intermedios a la mañana, grupo grande a la tarde, con los avanzados oficiando de docentes— y se obtuvo la autorización para usar el logo oficial de la asociación de coros de bronces de la Iglesia Evangélica de Alemania (EKD). Uno de los primeros viajes de la nueva época fue el campamento de enero de 1983 en Macía (Entre Ríos), en la casa de la familia Gillig: en su crónica —publicada en alemán en el boletín congregacional—, Martin Huss registró los ensayos a doble turno, los baños de arroyo y la primera actuación radial —en la radio local— de dos futuros profesionales, Pedro Pulzován y Eduardo Keser. En enero de 1985 los coros de bronces de Temperley, Villa Ballester y Martínez salieron juntos de gira por Uruguay, Paraguay y Misiones —35 integrantes, 4.800 km y 23 conciertos en 20 días—; en noviembre de ese año el coro visitó Entre Ríos —la aldea San Antonio, Gualeguaychú e Irazusta— y en enero de 1987 llegó el Viaje al Sur: San Martín de los Andes, Bariloche —donde tocó ante el encuentro latinoamericano de trompistas, recibido por los maestros Iervolino y Güelfo Nalli— y Chile, con la Municipalidad de Frutillar ante 5.000 personas. En 1988 llegaron de visita a Temperley los coros de bronces de Schorndorf y de Versmold, junto al matrimonio Maas: con ellos —y con el 1° Encuentro Internacional de Coros de Bronces en el Colegio Alemán (15 de octubre de 1988), dirigido a dúo por Paul Gaiser y Martin Huss— se consolidó la idea de cruzar el Atlántico. Para la gira, Huss escribió 300 cartas a coros de bronces de la entonces República Federal de Alemania; llegaron 60 respuestas, que fueron los escenarios del viaje de 1989.
Macía, enero de 1983. Martin Huss y los chicos del campamento en el campo de la familia Gillig — el viaje con el que arrancó la nueva época. De acá salió la primera actuación radial de Pedro Pulzován y Eduardo Keser.
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El coro entero, desde arriba. Alguien subió al entrepiso y disparó: dos semicírculos de sillas celestes con unos diecisiete músicos de camisa blanca y corbata, los atriles azules abiertos, y al fondo el altar de madera con dos ramos de flores, las velas y una cruz recortada sobre un vitral de bloques de vidrio anaranjado. En el centro, de espaldas, quien dirige, con las dos manos en alto sobre la partitura abierta y una alfombra roja bajo los pies. Se ve la disposición por voces —trompetas adelante, cornos y bombardinos a la derecha, trombones al medio— y hasta las hojas sueltas que se cayeron al piso.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoUn domingo de invierno. Una capilla chica de techo a dos aguas con vigas de madera y lámparas de vidrio colgando; en la pared del fondo, una cruz de líneas finas, y adelante a la izquierda un púlpito de madera tallada. Unos quince músicos sentados de un lado, el director de traje a rayas con las dos manos sobre la partitura, y del otro lado el público en sillas de madera — varias mujeres con tapados de piel, que es el detalle que fecha la escena en pleno invierno. Casi todos los que tocan son adolescentes.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoLas carpetas alemanas. Nueve chicos y chicas tocando al aire libre en un terreno con árboles pelados y un muro de piedra al fondo, mientras tres adultos los miran de pie. Lo que hace especial a esta foto está en los atriles: es la única imagen del archivo donde se lee la tapa de las carpetas de partituras — impresas en Alemania, con las palabras «Quer» y «Blech» visibles en letra grande y una línea más chica debajo. Con esas carpetas aprendió a leer varias generaciones del coro. De qué colección exactamente se trata, todavía no lo sabemos.Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoLa entrada. Las dos manos abiertas del director entran en el cuadro desde la derecha, en pleno gesto, y del otro lado están los que responden: una nena de jumper de colegio con un fliscorno, un chico con trompeta, una chica leyendo del atril, un muchacho con el trombón en posición. Detrás, el público de pie contra una medianera descascarada con una persiana metálica — no es una sala, es la vereda de un barrio. Toda la escuela del coro cabe en esta foto: el que dirige y los que entran, la mitad todavía en edad escolar.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoEl plantel de 1988. Veintiuno, de camisa y corbata, en dos filas bajo los árboles: la de atrás parada sobre un murete de piedra. Cada uno con su instrumento en la mano — se cuentan corno, bombardinos, trombones, trompetas, fliscornos y una tuba—, y adelante, sobre un banco de cemento, las carpetas y los libros de partituras. A la derecha del cuadro asoma una lápida con una cruz: es el cementerio, uno de los lugares donde el coro tocaba y sigue tocando. Es la mejor foto de plantel de toda la era de la transición.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoDónde se dormía en gira. Un salón grande con escenario al fondo y cortinas verdes y amarillas: una hilera de chicos y chicas acostados contra la pared, sobre colchonetas finas, usando los bolsos de almohada. Algunos saludan a la cámara, otros ya duermen. Así se alojaban las giras de los ochenta — no había hotel: había el salón de la parroquia o del colegio que los recibía. La foto viene del álbum que junta la Semana Santa en Córdoba de 1986 y el viaje a Entre Ríos de 1985; cuál de los dos es, el archivo no lo dice.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoLos años de Horst Jung, vistos desde arriba. Alguien se subió a un primer piso y disparó: unos dieciocho músicos en semicírculo sobre las baldosas de un patio —trompetas y fliscornos adelante, un helicón enroscado sobre el hombro, los trombones y una tuba apoyada en el piso— y alrededor, cerrándolos por completo, la gente del barrio: abuelos de traje, señoras de tapado, chicos con guardapolvo, todos de espaldas o de perfil mirando hacia adentro del círculo. A la izquierda, quien dirige, con los dos brazos abiertos. Es la imagen más completa que tenemos de cómo sonaba el coro en los años sesenta: no en una sala, sino en el medio de un patio lleno de vecinos.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoSin un solo atril. Once adolescentes en semicírculo sobre el pasto seco, al final de la tarde: trompetas y fliscornos a la izquierda, un bombardino, los trombones a la derecha, los paños naranjas y verdes colgando de los pabellones. En el medio, de espaldas, quien dirige, con camisa a cuadros y las manos en alto. Lo que hay que mirar es lo que no está: no hay atriles, no hay partituras, no hay sillas. Están tocando de memoria, en ronda. Ropa de principios de los ochenta —un jogging rojo entero, los pulóveres de lana, los jeans anchos— justo cuando el coro se estaba reconstruyendo con chicos de escuela.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio Cosentino«Horst Jung und Posaunenchor Temperley». La tapa del álbum que el coro le armó a su director, sobre el papel con membrete de la Congregación Evangélica Argentino-Germana Buenos Aires Sur · Argentinisch-Deutsche Evangelische Gemeinde Buenos Aires Süd · Parroquia Temperley, Gral. Paz 146, con el sello de goma del Posaunenchor arriba. En el medio, el escudo pintado en colores —el chico de gorra roja sobre el cajón, el monograma PT en dorado— y abajo, el título en letra dibujada a mano.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoLa despedida, firmada por todos. La hoja de adentro, cubierta de dedicatorias en tinta azul: «Muchas gracias por dirigir y aportar ideas al grupo», «Muchas gracias por estar con nosotros», «Vielen Dank!», y abajo a la izquierda, la que resume todo: «Para uno de nuestros mejores directores, muchas gracias», firmada Gerhard Krütli. Firman, entre otros, Betina y Cristian Hillebrecht, Federico Pedeferri, Mario Cacace, Walter Becker, Eduardo Keser, Andreas y Arno Kaib, Alejandro y Mariana Gillig, Nicolás Grüring, Adriana Kahn, Peter Pulzován, Diego Sojak, Gerhard Lehkte, Fernando Goerrig y Martin Huss.
📅 Una de las firmas está fechada «28-XII-84». Con eso, el final del período de Jung deja de depender de un solo papel: la lista manuscrita dice «1964-1984» y esta despedida lo confirma, en diciembre de 1984, escrita por los que estaban ahí.Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoEl escudo de 1984. Un chico de gorra roja parado sobre un cajón de madera, tocando un trombón más grande que él, y el monograma PT — Posaunenchor Temperley. Es la imagen que el coro se dio a sí mismo en plena reconstrucción, cuando pasaba de ocho a treinta integrantes y la mitad eran chicos de escuela.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoEl escudo, puesto. Un patio contra una pared alta con persiana metálica; el director de espaldas, de traje azul cruzado, y unos veinte chicos y adolescentes tocando. En primer plano, de espaldas, los chicos del público. Lo que hay que mirar es el pecho de los que tocan: casi todos llevan un escudo claro prendido. Ampliado, se ve el chico de gorra roja y remera a rayas sobre el cajón de madera — es el mismo escudo de 1984 que está unas líneas más arriba, en la versión que se usaba encima. Y como el escudo es de 1984, la foto no puede ser anterior.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoLa ampliación. El mismo escudo, agrandado de la foto anterior: el trombonista de gorra roja parado sobre el cajón, con una línea de texto arriba y otra abajo. La copia de 1985 está gastada, pero la figura es inconfundible.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoDesde adentro del coro. Quien sacó esta foto estaba sentado entre los músicos: se ven las nucas y las sillas celestes de los que tocan, y por encima aparece el director de frente, de camisa blanca y corbata clara, con las dos manos en alto sobre un atril azul. Detrás de él, el salón lleno hasta el fondo — más de cien personas, abuelos y chicos mezclados, en un galpón de paredes desnudas con el techo de chapa y una lámpara encendida. 👉 Y en el bolsillo de su camisa está otra vez el escudo del coro, el mismo que llevan puesto los chicos en la foto de más arriba.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoEl mismo grupo, sin nadie mirando. Diez chicos y chicas sentados en fila sobre los bancos de madera clara de un templo completamente vacío —las hileras de bancos siguen hasta el fondo, las puertas cerradas—, ensayando con trompetas, cornos y un trombón. Y en vez de camisa y corbata: shorts, jeans, buzos y zapatillas, ropa de verano. Puesta al lado de las fotos de concierto, ésta explica cuánto de lo que se veía el domingo se construía el resto de la semana, en un templo sin público.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoTres sillas plegables sobre el pasto. El jardín de una casa de techo de tejas, con los cipreses y la medianera de vecinos detrás. Unos quince músicos de pie en semicírculo — todos de jean y camisa a cuadros, sin uniforme— y el director también de cuadros, de espaldas, con el brazo estirado. Y el público: tres personas mayores sentadas en sillas plegables sobre el césped, de espaldas a la cámara. Este formato —tocar en el jardín para un puñado de vecinos— no estaba representado en ninguna foto publicada, y es el que más veces se repitió en la vida del coro.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoLa otra grupal, sobre el pasto. Los mismos años y la misma ropa que la foto del cementerio, pero acá se armaron en tres niveles sobre el césped delante de una conífera enorme: los de atrás parados con las tres tubas asomando, los del medio de pie, y la última fila arrodillada en el pasto con las trompetas apoyadas en la rodilla. Luz de tarde, sombras largas. Se publica entera y en alta resolución a propósito: es una de las mejores fotos del archivo para poner nombres a las caras, y eso lo puede hacer quien estuvo.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoEn la Embajada Alemana, principios de los '90. Doce músicos repartidos entre la biblioteca y el entrepiso, con Martin Huss dirigiendo en el centro. La Embajada fue desde los años ochenta uno de los vínculos más duraderos del coro, y todavía hoy lo invita a su Bazar de Navidad.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio Cosentino · año aproximadoEl saludo de la Embajada por los cincuenta años. En papel con el águila federal: «Grußwort anlässlich des 50-jährigen Bestehens des Posaunenchors Temperley», firmado por Michael Kratz, agregado cultural. Agradece «ante todo al padre fundador del coro, el pastor Johannes Maas, y a su esposa Marianne, que en su momento pusieron la piedra fundamental del desarrollo musical». Y deja por escrito dos cosas que hasta ahora no estaban documentadas: que la Embajada apoyó al coro con donaciones de instrumentos venidos de Alemania, y que el coro tocaba en las celebraciones del Día Nacional alemán en la propia Embajada. Cierra citando a Nietzsche: «Sin música, la vida sería un error».
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoEl Cementerio Alemán de la Chacarita, principios de los '90. La foto grupal de una tradición que el coro sostuvo durante décadas: tocar cada año en el cementerio de la comunidad. Nueve músicos, todos de traje, con la tuba a la derecha.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio Cosentino · año aproximado
El punto culminante fue la gira de 1989 por la entonces República Federal de Alemania: en dos meses se visitaron 80 ciudades realizando un total de 61 conciertos.
— Primera gira europea
En 1990, Martin Huss recibió una beca para estudiar «Dirección de Coros de Bronces» en Alemania. Durante su ausencia de dos años el grupo siguió funcionando bajo la dirección de la Sra. Inke Frosch, manteniendo una constante actividad. En esa estadía Huss conoció al trombonista uruguayo Enrique Crespo, fundador del German Brass, y trabajó para el ensamble en varios conciertos, ocupándose de la organización — el vínculo que años más tarde traería a Crespo a dar un curso en Uruguay al que viajó el coro (1996), llevaría a la delegación de la gira de 2008 hasta la puerta de su casa, y terminaría con su hijo Daniel Crespo como trompeta invitada del Posaunenchor. Al regreso de Huss en 1992 comenzó una nueva etapa: con motivo del festejo del 30° aniversario se brindó un ciclo de conciertos con la incorporación de jóvenes que reforzarían y renovarían la actividad del ensamble. En los años sucesivos se realizaron numerosos conciertos en Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones y Uruguay, como así también en importantes salas de la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia. Entre los hitos de esta «época dorada» se cuentan el viaje a 25 de Mayo (Misiones) en la Semana Santa de 1994 —donde Huss y diez integrantes ayudaron a impulsar un coro de bronces local, que prendió: cuatro años después, dos de sus músicos viajaban con Temperley en la gira europea de 1998—, el concierto de gala en el Teatro Coliseo de Lomas de Zamora (octubre de 1994, con obras de Händel y Mussorgsky), el concierto conjunto de 1995 con el Coro de Bronces de Bad Laasphe (Alemania) en el Colegio Alemán de Temperley, la participación en el VIII Ciclo de Música Sacra de la Catedral de San Isidro y el homenaje al maestro Güelfo Nalli (1938–1995). El año 1996 fue especialmente intenso. En junio el coro participó de la Música Barroca Festiva en la Congregación Evangélica Alemana de Martínez —junto a un cuarteto de cuerdas y al órgano de Claudia Huss— en el marco de la despedida del Pastor Riese, con una ofrenda destinada al comedor de la Capilla Caacupé de Florencio Varela. Durante el invierno se realizó un curso/retiro internacional de bronces en Villa Gesell, con la visita de siete músicos de la Lukaskirche de Dresden y seis de un Posaunenchor de Bönen (Westfalia) —que convivieron tres semanas con familias del coro— y la participación de unos cuarenta niños y jóvenes argentinos, algunos llegados en micro desde el norte del país (unos 1.800 km), ensayando en su mayoría al aire libre en pleno invierno. Hubo actuaciones conjuntas en radio y televisión; según la crónica de Christian Renger, los visitantes buscaron además respaldar el trabajo de bronces en la Argentina —que seguía siendo enteramente voluntario—, abogando ante la IERP por la creación de un cargo de diácono rentado, y valoraron especialmente la labor de Martin Huss, formado en música sacra en Herford (Alemania). Ese mismo año el coro tocó en la Embajada Alemana (Belgrano) y en el Cementerio Alemán de Chacarita, y cerró la temporada con dos conciertos en diciembre: el programa navideño en la Parroquia Centro (Esmeralda 162, CABA) y una gala en el Salón Dorado del Teatro Coliseo de Lomas de Zamora, esta última junto a la agrupación invitada Buenos Aires Brass, con obras de Brade, Händel, Mendelssohn, Praetorius, Bach y Koetsier. Durante la temporada 1997 ofreció varios conciertos —en el Teatro Municipal Roberto J. Payró de Banfield y en el Salón Dorado del Teatro Coliseo de Lomas de Zamora (Sociedad Italiana), con obras de Mozart, Reicha, Capuzzi y Poulenc—, y de su seno surgió el Buenos Aires Tuba Quartett, agrupación de cámara de tubas y eufonios formada en 1997, «la primera y única de su clase» en el país. Según el programa de mano de ese año, el coro reunía entonces unos 40 integrantes.
El festejo del «cuartucho», 1992. Cuatro integrantes con una botella en la mano, delante del cartel del coro. La comisión directiva le había entregado al grupo un cuarto de la iglesia para uso exclusivo; el coro lo ordenó, lo limpió y lo reestructuró para guardar partituras e instrumentos — llegó a tener ciento ochenta.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoLos visitantes alemanes en Villa Gesell, 1996. Trece músicos de camisa blanca frente a un laurel en flor. El archivo guarda estas fotos en una carpeta rotulada WBE 1996, y ese año llegaron al país varios grupos alemanes: los siete de la Lukaskirche de Dresden y los seis del Posaunenchor de Bönen que convivieron tres semanas con familias del coro, y el Westfälisches Bläserensemble, que dio su propio concierto. Cuál de ellos posa acá está por confirmarse.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoVilla Gesell, de noche y al aire libre. Los alemanes tocando sobre una tarima de ladrillos en pleno invierno argentino, con pulóveres y camperas. Del retiro de 1996 participaron unos cuarenta niños y jóvenes argentinos, algunos llegados en micro desde el norte del país —unos 1.800 kilómetros—, y los ensayos fueron en su mayoría a la intemperie.
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El campamento entero, 1994. Unas cincuenta personas en un salón con cortinas y un radiador contra la pared, en ropa de verano. Adelante, sentados en el piso, chicos de siete u ocho años con el corno apoyado en las piernas; atrás, de pie, adultos con barba y las tubas asomando sobre las cabezas. Todos, sin excepción, con su instrumento en la mano. Es la foto que mejor explica qué era la escuela del coro: no una clase de chicos con maestros adelante, sino una misma banda de siete a cincuenta años que se iba cuatro días al campo a tocar junta.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoLa foto de una fundación. Unas treinta y cinco personas con sus instrumentos delante de una casa de ladrillo con techo de tejas — trompetas, cornos, trombones y dos tubas grandes a la derecha. Es más gente de la que tenía el coro solo: hay varios coros juntos. El archivo guarda esta foto en una carpeta de 1994 rotulada «Fundación Asociación Coros de Bronce». 📌 Es el único registro que tenemos de ese acto, y esta historia todavía no lo cuenta: qué asociación se fundó exactamente, quiénes la integraron y dónde fue, el archivo no lo dice.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoLa fila entera, bajo los árboles. Baradero, 1994. De izquierda a derecha: un chico de unos diez años con un corno más grande que su torso, una adolescente, una nena, dos adultos y, al final, un chico con trombón. Todos con el mismo instrumento y la misma carpeta roja en el atril — son los Bläserhefte, los cuadernos alemanes con los que el coro enseñó durante décadas. En el borde derecho asoma la mano del que marca la entrada. Chicos y grandes en la misma fila: no hay clase de adultos y clase de chicos, hay una sola fila de cornos.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoLa fila de cornos de Gerardo García. Baradero, 1994: el profesor con sus cinco alumnos y los cornos en la mano, en la galería del hogar, con las hamacas del patio detrás. Ninguno de esos chicos pasa de los quince años. Es la escuela del coro funcionando: profesores de las orquestas del país dando clase gratis en un retiro de verano.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoEnsayo con Guillermo Palermo. El profesor tocando en la misma fila que sus alumnas, no delante de ellas — la forma en que el coro enseñó siempre: el que sabe se sienta al lado y toca.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoAugusto Monk y los timbales. De pie junto a los dos timbales, baquetas en mano, mientras el grupo ensaya. Monk figura en la nómina impresa del concierto del Teatro Coliseo de 1993 como timbalero del Posaunenchor: es la percusión más antigua que documenta el archivo del coro.
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✝ En aquellos años el coro sufrió su pérdida más honda: Gerardo Krüttli, integrante y gran profesor del coro —bombardino de todas las nóminas de los 80, después corno—, murió el 17 de agosto de 1996 en un accidente de auto, en un viaje con Martin Huss y Eduardo Keser visitando los coros de bronces del Litoral; otros miembros resultaron gravemente heridos.
En enero y febrero de 1998 se realizó la segunda gira europea, visitando Alemania, Polonia y Suiza, ofreciendo un total de cincuenta y cinco conciertos y recibiendo excelentes críticas de la prensa europea. A mediados de ese mismo año, Martin Huss dejó la dirección del coro para continuar su actividad en Alemania como encargado de todos los coros de bronce de la provincia de Mecklenburg-Vorpommern.
Durante toda la década del '90, junto a la actividad concertística, el coro consolidó una fuerte tradición de actividades comunitarias y solidarias: visitas regulares en Navidad al Hospital Alemán de Recoleta —recorriendo pisos de internación con villancicos para acompañar a los pacientes— y al Hogar de Ancianos Los Pinos en Talar de Pacheco. Estas presencias en la comunidad germano-argentina se sostuvieron a lo largo de los años con distintos formatos.
Capítulo IV
Una nueva era López & Schneebeli
1999 — 2008
Se inicia un nuevo ciclo. A mediados de 1998, la dirección pasó temporalmente a Valentín Garvie, quien pocos meses después viajaría a Inglaterra a perfeccionar sus estudios. En 1999 asumen la codirección estable Eduardo López —tubista de la Banda Sinfónica de la Ciudad de Buenos Aires— y Enrique Schneebeli —trombonista del Teatro Colón—, quienes dirigieron el grupo en forma conjunta o alternada y son autores de muchos de los arreglos musicales que se interpretan actualmente. Con ellos hubo también un cambio en el repertorio, abarcando otros géneros musicales —tango, folklore, música de películas y comedias musicales— sin dejar de lado la música académica y coral, base de todos los coros de bronce.
En el año 2000, el grupo realizó su tercera gira europea: una invitación para participar de la Exposición Mundial «Expo 2000» en Hannover, Alemania, donde se realizaron varios conciertos en el Christus Pavillon de la exposición, representando a la Argentina con tango y folklore dirigidos por Eduardo López, y repertorio clásico dirigido por Eduardo Keser.
El folleto institucional de 2005. La historia del coro contada por el coro mismo, firmada «Temperley, 2005»: la fundación de 1962, las giras, y la invitación a la Expo 2000 de Hannover «como consecuencia de las giras por Alemania y la prolífica actividad artística realizada».
Archivo del coro · digitalización de Lucas Busso, agosto de 2026La formación de 2005. Veintiséis músicos en la nómina impresa del tríptico: diez trompetas, cinco cornos, ocho trombones y tres tubas.
Archivo del coro · datos de contacto difuminados
Récord Guinness · 2008
Leipzig: 16.000 músicos en un solo estadio
En 2008, con motivo del «Día de los Coros de Bronces» (Posaunentag) en Leipzig, miembros del Posaunenchor Temperley participaron de la muestra junto a músicos de otros coros de bronce de Argentina y Alemania. Esta cuarta gira europea fue una Deutschlandtournee realizada entre el 21 de mayo y el 9 de junio de 2008, en la que los coros argentinos Olivos y Temperley recorrieron Alemania junto al Mecklenburger Bläserkreis bajo la dirección de Martin Huss. El itinerario oficial conserva más de cuarenta actuaciones programadas en veinte días, entre conciertos, cultos, serenatas y actuaciones al aire libre. El punto culminante fue Leipzig, donde 16.000 músicos tocaron simultáneamente en el estadio de la ciudad ante una concurrencia total de 35.000 personas, estableciendo un récord Guinness por el coro de bronces más grande de la historia. Lucas cuenta: «El nombre de Valium Brass sale de que para superar todas las dificultades que conlleva viajar desde argentina y armar un grupo que pueda tocar el repertorio había que tomarse un valium para poder bajar el stress de lo que implicaba tanta organización, entonces martin huss que organizaba todo me decía Lucas esta gira solo se puede armar con valium, el medicamento tranquilizador, y así salió». Leer la historia completa de la gira de 2008 →
En 2004 el grupo realizó una gira de conciertos en Cruz Alta, Córdoba. El 12 de diciembre se presentó en la Plaza Belgrano dentro del «Cierre Cultural 2004» organizado por el Departamento de Cultura y Educación de la Municipalidad de Cruz Alta, con un programa que combinó música académica y coral (Susato, Mendelssohn, David Uber, Holst) con ragtime, tango, folklore y comedia musical (Joplin, Mancini, Mores, Piazzolla, Troilo, Lloyd Webber), reflejando la apertura estilística característica de la dirección de Eduardo López y Enrique Schneebeli. La formación de esa gira reunió a unos veinte músicos. En ese período también se mantuvo la participación en las festividades de la congregación: la Embajada de Alemania, el Cementerio Alemán, los conciertos de Pascua y de Navidad. En 2007, en el Aula Magna de la Facultad de Derecho de Buenos Aires, se realizó el «Mega Encuentro de Bronces», un concierto conjunto de cuatro coros bajo la dirección de Martin Huss —en visita con el Grupo de Bronces de Mecklenburg-Vorpommern—: junto al Posaunenchor Temperley participaron el Mecklenburger Bläserkreis, el Posaunenchor Olivos y el Posaunenchor Villa Ballester. El programa incluyó Majesty (Hayford), La Gracia de Nuestro Señor (Thomerson), Put Your Hand in the Hand (MacLellan), La Pulga Española (Herb Alpert), Milonga Sentimental (Manzi), El Sol de Tilcara (Lautz) y Los Siete Magníficos (Bernstein).
Aquel Mega Encuentro no fue un hecho aislado: fue la culminación del tercero de los cuatro Encuentros de Bronces que entre 1996 y 2009 reunieron a los tres coros de bronces de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata en Buenos Aires —Temperley, Villa Ballester y Olivos—, siempre con un concierto. El primero fue en 1996 en la Parroquia de Villa Ballester, por su 70.º aniversario, bajo la dirección de Martin Huss; el segundo, un retiro musical en Baradero, en el Hogar de Niños German Frers de la CEABA, en 2000. El de 2007 se preparó con tres ensayos conjuntos —el 5 de mayo, el 23 de junio y el 5 de agosto—, y la planilla de esos ensayos anota 45 músicos: 22 de Temperley, 14 de Villa Ballester y 9 de Olivos. Antes de la Facultad de Derecho hubo dos conciertos con el mismo repertorio, el 26 de agosto en el salón de la Iglesia Evangélica de Villa Ballester y el 2 de septiembre en la Iglesia Sagrada Familia de Banfield; el Mega Encuentro se hizo el 20 de octubre y se repitió el 27. El cuarto y último encuentro volvió a Villa Ballester en 2009, en un aniversario de la parroquia.
Desde 2009 la dirección queda exclusivamente en manos de Enrique Schneebeli. Desde ese año hasta la actualidad el ensamble ha ofrecido regularmente diferentes ciclos de conciertos en diversas salas, colegios e iglesias, realizando primeras audiciones en Argentina de más de treinta obras originales para ensamble de metales.
En 2011, el Jungen Bläserkreis MV de Mecklenburg-Vorpommern, dirigido por Martin Huss, realizó una gira por Argentina con conciertos conjuntos con el Posaunenchor Temperley. En 2012 el coro celebró su 50° aniversario con el «Ciclo de Conciertos Johannes Maas», diez conciertos ofrecidos entre junio y septiembre —entre ellos el 26 de agosto en la Biblioteca Mentruyt, el 6 de septiembre en la Catedral de Lomas de Zamora, el 8 en la Iglesia Presbiteriana San Andrés y el 9 en la Iglesia Sagrada Familia de Banfield— que reunieron por primera vez a músicos de las distintas generaciones del coro: varios profesionales formados en sus filas —hoy integrantes de orquestas de Argentina y Alemania (Teatro Colón, Teatro Argentino de La Plata, Sinfónica Nacional, Banda Sinfónica de la Ciudad, Mannheimer Philharmoniker, entre otras)— regresaron especialmente para los festejos. Los conciertos de septiembre estuvieron bajo la dirección de Martin Huss, invitado desde Alemania. El coro recibió además una carta de felicitación de la Embajada de la República Federal de Alemania en Buenos Aires —firmada por el Kulturreferent Michael Kratz— que destaca la relación histórica entre la embajada y el coro, las giras a Alemania y otros países europeos, y las actuaciones en celebraciones del Día Nacional alemán en la Botschaft.
En 2013 el coro realizó una gira internacional a Uruguay, con conciertos el 9 y 10 de noviembre en el Cine Teatro Helvético de Nueva Helvecia, donde se estrenó en Latinoamérica la obra A Londoner in New York / Echoes of Harlem de Jim Parker. Ese mismo año, el 1 de octubre, el coro participó de los Premios Clarín Novela y de los diez años de la Revista Ñ en la inauguración de la sala de la Usina del Arte, bajo la dirección especial de Patricio Cosentino. El 13 de junio el coro participó de la visita del embajador Graf von Waldersee al Colegio Alemán de Temperley.
En 2014 se sucedieron el Concierto de Pascuas de abril, una presentación en la Universidad de San Andrés, el concierto del 20 de septiembre en el Colegio Alemán de Temperley y el Concierto de Adviento en la Basílica Sagrada Familia de Nazareth de Banfield. Ese año el coro tocó en la recepción de la Embajada de Alemania por el Día de la Unidad Alemana, y el embajador Bernhard Graf von Waldersee dejó una carta.
En 2015 el Posaunenchor Temperley participó de los festejos del 25° aniversario de la reunificación alemana en la Plaza Alemania de Buenos Aires y en la recepción de la Embajada Alemana, ante unas setecientas personas, hecho reseñado por el Argentinisches Tageblatt el 9 de octubre de 2015.
Quinta gira europea · 2016
26 conciertos en 20 días
Del 24 de mayo al 12 de junio de 2016, el coro recorrió 26 conciertos formales y cerca de una decena de actuaciones adicionales —serenatas, oraciones, toques al aire libre y desde torre— a lo largo de Alemania, Suiza y la frontera franco-alemana. Tras la llegada por Frankfurt o Hamburg y los ensayos iniciales en Barkow, la gira recorrió Mecklenburg-Vorpommern (Hamburg, Wismar, Lübz, Lübtheen, Waren, Parchim, Sternberg, Greifswald, Stralsund, Bergen, Teterow, Gnoien, Güstrow, Schwerin y Plau), con el día más intenso el 1 de junio en Schwerin: seis actuaciones distintas, incluida una oración del mediodía en el Dom y serenatas para la Kirchenzeitung y la Evangelische Bank.
Continuó con la participación en el Deutschen Evangelischen Posaunentag de Dresden —festival con aproximadamente 22.500 participantes—, cuyo cierre fue un gran concierto colectivo en el Stadion Dresden. Siguió por Berlin —con visita oficial al Reichstag y oración del mediodía en el Berliner Dom—, Nürnberg, München, Brenz, Meßkirch y Efringen/Weil am Rhein. La gira se cerró el 12 de junio con un Turmblasen en Basel y el concierto final en Lörrach.
Fuera de la gira, 2016 incluyó presentaciones de Pascuas en Temperley y Banfield, una actuación en la residencia del Embajador de Alemania, un programa de ópera en Florencio Varela, las celebraciones de la Reforma y un culto ecuménico, un concierto a beneficio en el Colegio Alemán y el ciclo navideño. El 17 de diciembre el coro abrió la programación musical de la Parroquia Centro en la primera edición de La Noche de los Templos de Buenos Aires.
En 2017, Martin Huss visitó nuevamente Argentina con el coro de Mecklenburg-Vorpommern: el 29 de octubre se celebró el culto especial por el 500° Aniversario de la Reforma Protestante en la Parroquia Esmeralda, con participación conjunta de los Posaunenchöre Temperley, Villa Ballester y el coro alemán invitado. El año incluyó además un concierto a beneficio de la Parroquia Temperley, las Patronales de La Merced, el Auditorio Belgrano y un ciclo navideño en Banfield, Olivos, Lanús y Temperley.
En 2018 hubo música para un casamiento, un concierto de Otoño en Banfield, un concierto a beneficio de la Congregación Temperley, el culto de la Reforma junto a Villa Ballester, el concierto de diciembre en la Iglesia Metodista de Flores y las presentaciones navideñas de Rafael Calzada y Temperley.
El asado de los Becker. El sábado 8 de diciembre de 2018, Georg y Ernesto Becker —de Olivos Brass— le hicieron un asado al Posaunenchor Temperley.
La parrilla. El fuego encendido.
Y también se tocó. Atriles, cornos, trompetas y una tuba, con un gorro de Papá Noel en la fila: faltaban dos semanas para Navidad.
Bajo los vitrales. El mismo día, en el salón.
Las trompetas. La fila de trompetas, con los instrumentos de repuesto parados en el piso.
En 2019, con motivo de festejarse los 20 años de Schneebeli al frente de la dirección, se organizó un ciclo de conciertos que logró reunir más de setenta instrumentistas de bronces —el mayor ensamble de este tipo jamás logrado en el país— con la participación de profesionales de la Orquesta Estable del Teatro Colón, la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, la Orquesta Sinfónica Nacional, la Orquesta Estable del Teatro Argentino, la Banda Sinfónica de la Ciudad de Buenos Aires y la Orquesta Nacional de Música Argentina, entre otros organismos, para realizar el repertorio de El Año del Dragón. En agosto se ofreció el Concierto de Primavera en Banfield; el cierre del año sumó las fiestas argentino-alemanas del Colegio Alemán y la Embajada, el concierto de Navidad en Rafael Calzada y el culto de Nochebuena en Temperley.
En 2022, ya superada la pandemia, el coro vivió una intensa actividad. En mayo se ofreció un concierto de musicales de Broadway en la Sagrada Familia de Banfield y el conjunto participó del acto de reapertura de una capilla de la CEABA. En octubre, una delegación realizó una gira internacional por el sur de Brasil celebrando los 60 años de existencia del conjunto, organizada por Lucas Busso: tres presentaciones en Florianópolis —Rio Tavares y Jureré Internacional— y en el Oktoberfest de Blumenau, con un repertorio que abarcó música de películas, tangos, swing, música mexicana y polkas alemanas. El año cerró con el Bazar de Navidad de la Embajada Alemana, dos conciertos de fin de año con estrenos de obras nunca tocadas en el país y las celebraciones navideñas de la comunidad de Temperley.
En 2023, el coro amplió nuevamente su horizonte estilístico. Tras participar musicalmente del casamiento de Lucas Busso y Lucía Buchar, el Concierto de Otoño estuvo íntegramente dedicado al repertorio ruso: la Obertura 1812 de Tchaikovsky, el Allegro Concertante de Lébedev —con el solista moldavo Vasile Babusceac en tuba— y los Cuadros de una Exposición de Mussorgsky en el arreglo de Elgar Howarth. El Concierto de Primavera, el domingo 24 de septiembre a las 11 en el Círculo Católico de Obreros de Rafael Calzada, en el marco de los 150 años del partido de Almirante Brown y de los 83 del Círculo, exploró el folklore argentino —zambas, chamamés, malambos, chacareras y cuecas—, con la participación del bombista invitado Ariel Martínez. Un grupo reducido recibió con música el recorrido municipal por los templos históricos de Temperley y, el 15 de octubre, músicos del coro se sumaron al culto bilingüe de despedida del Junger Bläserkreis Mecklenburg-Vorpommern. Tres días después, el coro participó de los festejos por el 180° aniversario de la CEABA junto al JBMV, el Posaunenchor Villa Ballester y el Coro Vocal de Martínez, ante autoridades nacionales y el Embajador Alemán Dieter Lamlé. Diciembre se completó con los conciertos de Navidad, la visita musical al Hogar Los Pinos y el culto de Nochebuena en Temperley.
En 2024, el ciclo de Otoño estuvo dedicado a la música escocesa. Con el tango como eje del Concierto de Primavera, se dio un paso importante en la formación de nuevos directores: Alejandro González Segovia y Axel Najczuk asumieron la conducción de ese programa de manera autónoma, consolidando el modelo de co-dirección. El coro participó además del culto por el Día de la Reforma. Los conciertos de fin de año —bajo el título «Dragones (en el año del Dragón)»— fueron quizá el desafío técnico más ambicioso de los últimos años, con un programa íntegramente dedicado a obras inspiradas en dragones de Philip Sparke, Philip Harper, Peter Graham y Jerome Naulais. El año incluyó también el Bazar de Navidad de la Embajada Alemana, un mega concierto junto a 250 coreutas en la Basílica de María Auxiliadora, con El Nacimiento de Ariel Ramírez y Félix Luna bajo la dirección de Mariano Delli Quadri, una presentación del Jugend vom Süden y el culto de Nochebuena en Temperley. Se adquirieron además una Gran Cassa y un juego de campanas tubulares, instrumentos necesarios para abordar el repertorio actual; en esta gestión fue clave la orientación de Cristina Kilian —entonces directora del Colegio Alemán de Temperley y miembro activo de la congregación de la ierp—, quien acompañó al coro en la articulación con la comisión directiva del Colegio y en la obtención de respaldo institucional de la Embajada de Alemania. En septiembre se incorporó como voluntaria de la ierpGloria Schirrmacher, trombonista de Kassel, Alemania, quien participó en los ensayos y conciertos del segundo semestre.
En 2025, el coro estrenó dos obras del director Enrique Schneebeli —«Inesperado florecer» y «Otra tarde lluviosa de domingo»— en primera audición mundial, en los conciertos de fin de año de diciembre. El Concierto de Navidad fue el domingo 14 de diciembre a las 17. El Concierto de Primavera, el domingo 21 de septiembre a las 17, estuvo íntegramente dedicado al Rock Nacional argentino, bajo la dirección de Axel Najczuk y Alejandro González Segovia. El programa reunió obras de Soda Stereo, de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y de Andrés Calamaro, y una selección de Los Abuelos de la Nada en arreglo de Axel Najczuk. El Concierto de Otoño, titulado «Cuna musical: un recorrido de sonidos y emociones a través de 400 años de historia en Alemania», exploró el repertorio académico alemán desde el Barroco hasta el siglo xx, con Werner Mengel como solista de trompeta piccolo en la Danza de los espíritus bienaventurados de Gluck. Un grupo reducido participó del culto y la Fiesta del Chucrut en Los Polvorines; en diciembre el coro volvió al Bazar de Navidad de la Embajada Alemana y cerró con el culto y una presentación para los vecinos de Temperley. Gloria Schirrmacher continuó participando activamente en ensayos y conciertos.
En 2026, el Concierto de Otoño se presentó el 23 y 24 de mayo en Almagro y Flores, con Esteban Barolín como solista de tuba en Tuba Tapestry, de Michael Brand, veintiocho años después de que Patricio Cosentino la tocara por primera vez en el país, a los diecisiete. Ese mismo año, Martin Huss —reconstructor del coro en los años '80 y '90 y, desde fines de esa década, encargado de los Posaunenchöre de Mecklenburg-Vorpommern— recibió en Alemania el Siemerling-Sozialpreis, el premio social de esa región, y anunció su retiro a fin de año y su intención de regresar a la Argentina.
Anexo · Línea de tiempo
Directores del coro
1962
Johannes Maas (fundación)
Pastor de la Iglesia Evangélica Alemana de Temperley
1962—1964
Marianne Maas
Esposa del pastor · directora vocal
1964—1967
Gerhard Huss ✝
Hermano de Martin Huss · dirigió hasta su fallecimiento, el 24 de junio de 1967
1964—1984
Horst Jung
Veinte años al frente del coro, según la lista manuscrita del archivo y el testimonio de Marianne Maas. Su período se superpone con el de Gerhard Huss (hasta 1967) y con el comienzo de la reconstrucción de Martin Huss.
+30 primeras audiciones en Argentina · Co-directores actuales: Axel Najczuk y Alejandro González Segovia
Cinco viajes a Europa
i
Alemania80+ ciudades · 61–90 conciertos en 2 meses
1989
ii
Alemania · Polonia · Suiza55 conciertos
1998
iii
Hannover, AlemaniaExpo 2000 · Christus Pavillon
2000
iv
Alemania & SuizaMás de 40 actuaciones en 20 días · Récord Guinness en Leipzig (16.000 músicos)
2008
v
Alemania & SuizaBase en Barkow · 26 conciertos en 20 días · Dresden Posaunentag (~22.500 participantes) · Stadion Dresden, Reichstag Berlin, Turmblasen Basel
2016
·
Sumadas a la gira por el sur de Brasil de 2022 — Florianópolis, Jureré Internacional y el Oktoberfest de Blumenau — celebrando los 60 años del coro.
El camino de vuelta: los alemanes que vinieron
1995 — 2024
La historia del coro suele contarse por sus giras a Europa. Pero el intercambio tiene una segunda mitad, menos registrada y mucho más frecuente: los coros alemanes que vinieron a la Argentina. Desde 1995 hay por lo menos diez visitas, y de 2007 en adelante casi todas las trae la misma persona: Martin Huss, que dirigió este coro entre 1981 y 1998 y desde 1999 está al frente de la obra de bronces de Mecklenburg-Vorpommern. Se fue de Temperley y volvió, cada dos años, con un conjunto distinto.
Las dos primeras son anteriores a eso y ya estaban en esta historia: en 1995 el Coro de Bronces de Bad Laasphe tocó junto a Temperley en el Colegio Alemán, y en el invierno de 1996 el curso de Villa Gesell reunió a siete músicos de la Lukaskirche de Dresden y a seis de un Posaunenchor de Bönen, en Westfalia, que convivieron tres semanas con familias del coro. Ese mismo año, en Crespo, Entre Ríos, Huss organizó un curso con el Westfälisches Blechbläserensemble donde un chico de quince años, Patricio Cosentino, dirigió por primera vez en su vida.
Las agrupaciones de Mecklenburg-Vorpommern
Tres conjuntos, tres edades
• Bläserkreis MV (BMV) — el conjunto de adultos, fundado por Huss en 1999.
• Junger Bläserkreis MV (JBMV) — los jóvenes; en algunas giras, chicos de doce a diecisiete años.
• «Die UHUs» — y el nombre es un chiste doble. UHU = «Unter HUndertjährige», «los menores de cien años»; Uhu es además «búho» en alemán y una marca de pegamento. Huss lo fundó en 2002 para que los jubilados tuvieran su propio grupo: unos veinticinco instrumentistas de 55 a 80 años que, a diferencia de los demás, pueden viajar entre semana y fuera de las vacaciones. Se definen como «una comunidad de jubilados divertidos y valientes a los que les gusta juntarse, y no sólo a tocar».
• Y «Querblech», el conjunto que giró por Sudamérica en 2024.
De estas diez visitas el archivo del coro casi no conservaba imágenes. Las que siguen se rescataron de los adjuntos de los mails de Martin Huß y de los folletos que el Posaunenwerk de Mecklenburg-Vorpommern imprimió para cada gira: son las caras de los conjuntos que vinieron.
El Junger Bläserkreis M-V antes de viajar, 2017. Los catorce del conjunto juvenil en un prado, con camisetas de fútbol —varias argentinas, dos alemanas, una amarilla de Brasil— y una pelota entre los instrumentos; dos adultos, a la derecha. Es la foto oficial de aquella gira: la misma que después usaron el flyer alemán y el afiche del Municipio de Lomas de Zamora. Dónde se tomó, el archivo no lo dice.Archivo de Martin Huß · mailing del 28 de septiembre de 2017 · archivo del coroEl mismo conjunto, adentro de una iglesia. De pie sobre las tarimas frente a un retablo dorado, con las remeras negras del Posaunenwerk que llevan impreso el nombre de pila de cada uno. Huß la mandó por mail el 15 de septiembre de 2017, casi un mes antes de que la gira empezara, así que es anterior al viaje; la iglesia no está identificada.
Archivo de Martin Huß · septiembre de 2017 · archivo del coroLa foto de tapa del folleto de 2023. El conjunto entero apretado entre los arbustos y un cantero de pensamientos, con las trompetas, el trombón, el corno y la tuba en la mano. Venía en el PDF del folleto en CMYK invertido —se veía con los colores dados vuelta— y hubo que convertirla para poder publicarla. El folleto no dice dónde ni cuándo se tomó.
Folleto de la gira 2023 · Posaunenwerk M-V · archivo del coroLos dieciocho del Bläserkreis M-V, 2019. El conjunto de adultos —el que vino por sus veinte años— delante de una iglesia de piedra de campo y una casa de entramado, en un pueblo alemán: todos de negro, varios con los instrumentos levantados. Al borde derecho, una persona en silla de ruedas mirando desde el jardín. Venía embebida en el archivo del programa de la gira y es, con 4912 × 3264 píxeles, la imagen de mejor resolución de todo el material rescatado.
Programa de la gira 2019 · Posaunenwerk M-V · archivo del coroEl conjunto de 2023, de negro. Contra el muro de una iglesia de campo, con las remeras del Posaunenwerk, las tubas y el corno adelante y una cruz de piedra en el campo, a la izquierda. Va en la otra cara del folleto, junto a la grilla con el nombre y el retrato de cada integrante.
Folleto de la gira 2023 · Posaunenwerk M-V · archivo del coro
Cronología
Diez visitas en treinta años
1995
Coro de Bronces de Bad Laasphe
Concierto conjunto en el Colegio Alemán de Temperley.
1996
Dresden y Bönen · Villa Gesell
Curso internacional de bronces en pleno invierno: siete músicos de la Lukaskirche de Dresden y seis de Bönen, tres semanas viviendo con familias del coro, y unos cuarenta chicos argentinos —algunos llegados en micro desde el norte, mil ochocientos kilómetros—. Ese año también, el curso de Crespo con el Westfälisches Blechbläserensemble.
2007
Mecklenburger Bläserkreis · el Mega Encuentro
La primera gira al exterior del conjunto que Huss había fundado ocho años antes. Su hito: el «Mega Encuentro de Bronces» en el Aula Magna de la Facultad de Derecho, cuatro coros bajo su dirección — el alemán, Temperley, Villa Ballester y Olivos.
2011 · octubre
JBMV · Mendoza y las Cataratas
Diecinueve días, veinticuatro actuaciones. Venado Tuerto el 17, el Teatro Universidad de la UNCuyo, en Mendoza, el 21, el Teatro Colón, Lanús, Temperley y las Cataratas del Iguazú. Dos argentinos tocaron como solistas invitados del coro alemán: Patricio Cosentino en tuba y Daniel Crespo en trompeta.
2013 · 30 de enero al 19 de febrero
JBMV · la que cruzó a Chile
La única en verano, la única que bajó a la Patagonia y la única que cruzó la cordillera: Frutillar, en Chile, con un concierto de mediodía agotado en el Teatro del Lago dentro de las Semanas Musicales; Villa La Angostura y Bariloche.
2015 · 12 al 29 de octubre
Die UHUs · los jubilados
Dieciocho días. Tocaron en Bernal el 16 y en la Facultad de Derecho el 17, esta vez junto al Posaunenchor Temperley, bajo la dirección de Huss.
2017 · 11 al 31 de octubre
JBMV · los 500 años de la Reforma
Trece chicos de doce a diecisiete años, un colaborador y su director. La gira tenía nombre propio, «Musik kennt keine Grenzen» —la música no conoce fronteras—, y la carta que Huss firmó para la Embajada Alemana dejó por escrito algo que el archivo del coro no tenía registrado: que el Posaunenwerk MV sostiene una sociedad permanente con el Posaunenchor Temperley, a la que asiste con partituras, accesorios y productos de mantenimiento. Tocaron una treintena de veces en tres semanas — Lanús, Bernal, Banfield, las Cataratas, los tres colegios alemanes, la iglesia de Villa Ballester el 20 de octubre, la Sociedad Alemana de Villa Gesell, la escuela de música de Santa Fe, Rosario, el Teatro del Municipio de Lomas de Zamora —anunciados como «Bronces de Alemania», entrada libre— y San Miguel del Monte. El 29 de octubre, el culto por el 500° aniversario de la Reforma en la Parroquia Centro de Esmeralda 162 reunió al coro alemán con Temperley y Villa Ballester.
2019 · 27 de septiembre al 22 de octubre
Bläserkreis MV · los veinte años
Dieciocho músicos por los veinte años del conjunto, y la única gira armada con órgano: el itinerario se montó sobre el circuito organístico porteño, con el organista Mario Videla de nexo. Veinte actuaciones — San Telmo, Nuestra Señora de Aránzazu en San Fernando, el Hospital Evita de Lanús, Bernal, el Hotel Alvear para el Día de la Unidad Alemana, el Hospital Alemán, el Salón Auditorio de la Facultad de Derecho, dos conciertos el mismo día en el hogar de niños Germán Frers de Baradero, la Basílica San Antonio de Padua de Villa Devoto, el hogar «Los Pinos» de El Talar, la estancia La Libertad, la Catedral de Lomas de Zamora, el Santuario Jesús Sacramentado, el luthier Ludueña, la Iglesia Alemana de Martínez, San Bonifacio en Belgrano y el Laternenfest del Instituto Ballester. En el medio, del 14 al 18 de octubre, el único tramo así de toda la serie: Ushuaia —Estancia Harberton, Tren del Fin del Mundo— y El Calafate, con el Perito Moreno. Y el cierre, el domingo 20 de octubre: culto en la Iglesia Alemana de Temperley a la mañana y concierto en Banfield a la tarde. En el programa impreso, entre Strauss, Schubert, Bach, Brahms y tres obras de Traugott Fünfgeld, figura «El Firulete» de Mariano Mores. Y entre los dieciocho tocaban Claudia Huss en trombón y el argentino Alejandro Muchile en trompeta y fliscorno.
2023 · 26 de septiembre al 17 de octubre
JBMV · veinte días de diario
La gira mejor documentada de todas: los jóvenes escribieron un diario día por día. Tocaron en la iglesia de Villa Ballester y dieron una serenata en la estancia La Libertad, en San Miguel del Monte.
2024 · 4 de octubre al 3 de noviembre
Querblech · Paraguay, Brasil y la Argentina
Treinta días y tres países. Doce chicos de catorce a veinticinco años. El tramo argentino empezó por las Cataratas y siguió con su primer concierto en Olivos, el Frühlingsfest de Villa Ballester, un geriátrico, tres conciertos en un colegio de Banfield, Crespo —donde tocaron a sala llena con la televisión local—, General Ramírez, Viale, la Goethe-Schule de San Isidro, Villa Gesell, San Miguel del Monte, el Club Alemán, la escuela alemana de Lanús y el Teatro Colón. Villa Ballester abrió y cerró la etapa argentina. Lucas Busso tocó con ellos reforzando las voces graves y Alejandro Muchile los acompañó todo el tramo.
Cada gira se planificó por escrito y se anunció con su propio impreso: un flyer plegado con el itinerario completo, un afiche para colgar en cada sede, y —cuando el concierto lo organizaba un municipio argentino— la pieza que imprimía el municipio. Son la planificación de las giras tal como circuló en su momento, y hasta ahora sólo existían dentro de adjuntos de mail.
Flyer de la gira 2017, cara 1: el itinerario entero. Bajo el título «actuaciones», del 13 al 30 de octubre, con fecha, hora, sede y ciudad una debajo de la otra: el Hospital Evita de Lanús, las parroquias de Bernal y Banfield, los colegios alemanes, la Iglesia Alemana de Villa Ballester el 20, el Centro Alemán y el Hogar Buen Retiro de Villa Gesell, las escuelas de música de Santa Fe y Rosario, el teatro de Lomas de Zamora el 27 y los tres conciertos del último día en San Miguel del Monte. Al costado, la reseña del Junger Bläserkreis M-V y la foto del grupo con las camisetas; de fondo, las Cataratas del Iguazú y las palmeras.
Flyer_Argentinien2017 · Posaunenwerk M-V · archivo del coroFlyer de 2017, cara 2: el programa y el director. La otra cara del plegado: el repertorio que traían, obra por obra, y la biografía de Martin Huß.
Flyer_Argentinien2017 · Posaunenwerk M-V · archivo del coro«Bronces de Alemania», Lomas de Zamora. El aviso que imprimió Cultura Lomas para el concierto en el Teatro del Municipio: viernes 27 de octubre, 21 hs, Manuel Castro 262, entrada libre y gratuita. Lleva en un círculo la misma foto del grupo con las camisetas. Es la única pieza del lote que no hizo el Posaunenwerk sino el municipio argentino que los recibió — y los dos impresos no coinciden del todo: el flyer alemán anota ese concierto a las 20.00 y en otro teatro.
Cultura Lomas · Municipio de Lomas de Zamora · octubre de 2017 · archivo del coroFolleto de la gira 2023, cara 1: veintinueve actuaciones. Del 28 de septiembre al 15 de octubre, con fecha, hora, sede y ciudad: el Hospital Alemán, la parroquia de Bernal, la Casa de Abrigos y la Catedral de Lomas de Zamora, la Estancia «La Libertad» y la Escuela Agrotécnica de San Miguel del Monte, la Embajada Alemana en Belgrano, tres días seguidos en Mar del Plata, la Iglesia Alemana de Rosario, el María Luisen Kinderheim y la Iglesia Alemana de Villa Ballester, y el cierre en la Iglesia Alemana de Temperley el 15 de octubre a las 10 de la mañana. Al lado, la reseña del conjunto, que termina con el mismo lema del coro: «Alabar a Dios a través de la Música».
Folleto de la gira 2023 · Posaunenwerk M-V · archivo del coroFolleto de 2023, cara 2: quiénes eran y qué tocaban. La biografía de Huß con su foto, el programa de veintiuna obras con su compositor, y la grilla de los quince integrantes con nombre y retrato: Emilia Fritzsche, Ella Soeffky, Konrad Soeffky, Matthias Hinz, Jens Haverland, Christian Krüger, Bea Schaub, Hannah Beck, Anna Schiller, Julius Tiede, Adrian Hammermeister, Mareike Beese, Alejandro Muchile, Lucas Busso y Martin Huß. El folleto pone los nombres al lado de cada retrato; acá no se dice cuál es cuál.
Folleto de la gira 2023 · Posaunenwerk M-V · archivo del coroEl afiche de 2023, para completar a mano. «Junger Bläserkreis M-V · Gira Argentina 2023» sobre la bandera argentina, con una trompeta, el logo del Posaunenwerk y la foto del grupo en un círculo. Al pie, un recuadro en blanco: la sede y la fecha de cada función se escribían ahí antes de colgarlo.
Afiche de la gira 2023 · Posaunenwerk M-V · archivo del coro
Y los que fueron: un argentino en San Pedro
2017 — 2018
El intercambio no funcionó sólo de a conjuntos: también de a uno. Varias veces un músico de Temperley se integró a una agrupación alemana y viajó con ella, no como invitado de una noche sino como uno más del grupo. Patricio Cosentino y Daniel Crespo tocaron como solistas invitados del Junger Bläserkreis en la gira de 2011; Alejandro Muchile hizo con ellos la gira argentina entera de 2017 y en 2019 figura en el programa impreso del Bläserkreis MV como uno de sus dieciocho músicos, en trompeta y fliscorno; Lucas Busso reforzó las voces graves de Querblech en 2024.
Pero el viaje más lejos de casa fue otro, y no está contado en ninguna crónica del coro.
Roma · 3 al 7 de abril de 2017
Un trombón de Temperley en la Plaza de San Pedro
Por el jubileo de los 500 años de la Reforma, el Posaunenwerk de Mecklenburg-Vorpommern viajó a Roma con una delegación de cincuenta y una personas —treinta y siete instrumentistas— como embajadores ecuménicos de la Nordkirche. El conjunto era «Die UHUs», el de los mayores, y entre los cincuenta y uno viajó desde la Argentina Lucas Busso, del Posaunenchor Temperley: su nombre está impreso en la nómina del libro de la gira.
Tocaron cada noche en una iglesia distinta —la Christuskirche de la comunidad alemana, San Pablo Extramuros, los Santi XII Apostoli— y entonaron corales dentro del Panteón. El miércoles 5 de abril, ante unas setenta mil personas y ubicados frente al portal principal de San Pedro, acompañaron la entrada del papa Francisco con el Hanacpachap, el antiguo canto mariano andino. Después sonaron Schütz y Telemann. Y se estrenó allí, en la plaza, la fanfarria «Salutatio ad Papam» que Claudia Huss había escrito para la ocasión: se le entregó un ejemplar firmado por los cincuenta y un viajeros y, al terminar de tocar, lo saludaron. Todo salió en vivo: la vuelta del papamóvil son los primeros catorce minutos de la transmisión, el tramo que ellos sonorizaban. Al año siguiente la obra se publicó en el Norddeutsches Bläserheft 3.
Al año siguiente, en julio de 2018, Busso volvió a Alemania por otra de las actividades de Huss: la Segelfreizeit, el campamento en velero. Salieron del Tiessenkai de Kiel-Holtenau el 9 de julio y volvieron el 13 en dos barcos, la Catherina —la de Huss— y la Ide Min, de Werner Petersen. Tampoco era sólo navegar: en la carta de instrucciones, entre la ropa de abrigo y el documento, se pedía llevar el instrumento, el atril y el Posaunenchoralbuch, porque se tocaba al atardecer, en tierra o a bordo.
Coda
La actualidad
A pesar de ser un grupo amateur, tal como fue concebido, en la actualidad el Posaunenchor Temperley cuenta entre sus integrantes activos con profesionales de varias agrupaciones sinfónicas de la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia: tanto aquellos que se iniciaron en el ensamble como músicos notables que a lo largo de los años han decidido aportar su arte y conocimientos al conjunto de forma totalmente desinteresada, muchos de los cuales participan desde hace más de veinte años. Cuenta también con estudiantes avanzados que planean una carrera profesional en el campo de la música.
Con más de cincuenta integrantes entre principiantes y veteranos, el coro continúa con una intensa actividad y agradece a todos aquellos que han colaborado de cualquier modo haciendo posible esta obra, siempre priorizando la enseñanza a las nuevas generaciones.
«Alabar a Dios a través de la Música»
— Lema fundacional · 1962
Baradero, 1992: la camada. Los chicos sentados en el piso del salón, cada uno con su instrumento — cornos y bombardinos que les tapan medio cuerpo, dos tubas al costado, los cuadernillos apilados en el suelo—; detrás, de pie, los que ya eran grandes. Es la foto de la escuela en marcha, el año en que entró la generación que hoy ocupa atriles en el Teatro Colón, la Sinfónica Nacional y orquestas de Alemania.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoDe dónde salió el nombre. El afiche oficial de la gira de 2008 —«Festliche Bläsermusik aus Lateinamerika · Salmos y Tangos», con una cenefa andina al costado— anuncia a los Posaunenchöre Olivos-Témperley y al Mecklenburger Bläserkreis bajo la dirección de Martin Huss. Y abajo, escrito a mano con fibrón sobre el ejemplar del archivo: «VALIUM BRASS» Gira Alemania 2008. El apodo cariñoso del grupo, en su primera aparición escrita.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoEl coro a los cincuenta años. Retrato de conjunto en el escenario: unos treinta y cinco músicos de riguroso negro en tres filas, con las tubas y los cornos atrás y los trombones adelante. Del cuarteto de trompetas que el pastor Maas trajo en la valija en 1962, a esto.
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Un dúo en el fondo de una casa. Contra la pared de ladrillo, bajo los faroles de hierro y al lado de una maceta colgante: uno joven, de camisa celeste y anteojos de sol ambarinos, con la trompeta; y uno canoso, de barba y remera negra, con la vara del trombón apuntando directo a la cámara. No es un concierto ni un ensayo — es una reunión familiar. El archivo rotula la foto «Gaspar-Daniel»: Gaspar Licciardone y Daniel Crespo, dos generaciones del coro tocando en un asado.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoY los que fueron. Unas cuarenta personas sobre el césped, con el quincho de techo de paja detrás: sentados adelante, de pie atrás, chicos y grandes. El coro fuera del coro — la red de gente que sostiene cincuenta años de ensayos también se junta a comer un asado.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoLeipzig, 1 de junio de 2008: adentro del récord. La foto está tomada desde una de las sillas: filas y filas de músicos sobre el césped del estadio, cada silla con su número —se leen el 61 y el 62—, los atriles clavados en el pasto, las tribunas llenas y las banderolas amarillas del Posaunentag rodeando el perímetro. Dieciséis mil músicos tocando a la vez ante treinta y cinco mil personas. En primer plano, entre los alemanes, una integrante de camiseta verde con el nombre del coro en la espalda.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoEl nombre del encuentro, colgado de la tribuna. La lona dice «DEUTSCHER EVANGELISCHER POSAUNENTAG · LEIPZIG · 2008», con el logo dorado que combina una trompeta y una cruz. Delante, sentados en el borde del campo con las butacas celestes vacías detrás, un grupo de camisetas bordó afina y repasa el programa; sobre un atril se lee GLORIA, una de las obras del encuentro. No son los de Temperley —ellos iban de celeste—: son uno de los cientos de coros alemanes que llenaron el estadio. Esta foto es la que le pone nombre propio al evento que las otras muestran de lejos.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoOnce músicos con cofia. En el patio de una cervecería de Lübz, en Mecklemburgo: silos de acero inoxidable, torres de barriles metálicos apiladas sobre pallets y cajones de botellas hasta el fondo. Ellos, con delantales blancos descartables y cofias sobre las camisetas celestes de la gira, posando como si fueran a entrar a un quirófano. La gira no era sólo tocar: los anfitriones también los llevaban a conocer el pueblo, y en Mecklemburgo eso quería decir la cervecería.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoEl itinerario, día por día. El programa oficial de la gira, con cada fecha, ciudad, evento, hora, responsable, alojamiento y los kilómetros de cada tramo — de la llegada a Frankfurt el 21 de mayo a las 15:30 hasta el despegue del 9 de junio a las 17:00. En azul, las fechas compartidas con el Mecklenburger Bläserkreis. Al pie, el propio Martin Huss se presentaba al público alemán con un currículum que terminaba así: «casado, 3 hijos, 20 gallinas, 10 conejos, 5 patos, 4 ovejas y 1 perro con sus pulgas».
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Los avanzados enseñaban a los principiantes. Baradero, 1992: una adolescente da clase al aire libre marcando el compás con las palmas, frente a cuatro chicos que se ríen con los fliscornos en la falda y los atriles clavados en la tierra. El texto de época describe exactamente este sistema —«los avanzados a su vez hacían las veces de docentes para los principiantes e intermedios»—; acá se ve funcionando.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoLa clase de teoría. Baradero, 1992. Trece chicos en una sala de piso de baldosa: algunos en sillas de plástico rojas, la mayoría directamente en el suelo, todos con cuadernos de pentagramas y birome. En el piso, un cuaderno escolar «9 de Julio». En el coro no se aprendía sólo a soplar: se aprendía a leer y a escribir música, y esa parte se daba sentado, con lápiz.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoLa parte que no se ve. Baradero, 1994: cinco chicos limpiando los instrumentos con franelas amarillas, uno sentado en el piso con la trompeta desarmada sobre el estuche abierto. Aprender a tocar en el coro incluía aprender a cuidar el instrumento — que además, en buena parte, era de la congregación y había que devolver.
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La gira entera, dibujada a mano en una hoja. En el centro, un óvalo: «Posaunenchor Rundreise 2008». De ahí salen tres ramas numeradas, y de cada una, decenas de subramas escritas con birome. Es el plan completo del viaje antes de que existiera:
1 · Músicos — la lista de quiénes van, los DNI y direcciones, y una columna de pasajes con un tilde al lado de cada nombre a medida que se compraban. Después: pasaportes, seguro médico y seguro de los instrumentos.
2 · Actuaciones — «15 actuaciones» con sus fechas, horarios, direcciones y un mapa; los desplazamientos anotados tramo por tramo (Frankfurt–Mecklemburgo, Stuttgart–Frankfurt, los intermedios); las estancias, que eran familias y un hostal, con las cenas y los desayunos; los ensayos, «sábados de 10 a 12 en Temperley»; y hasta los días libres. Colgando de esta rama, sola, una palabra: sombreros.
3 · Material — el repertorio (elegir, armar carpetas, un bloque argentino y uno alemán), los atriles, las carpetas y los libros, los instrumentos que viajan (3 trompetas, 2 cornos, el bombardino de Huss), la ropa (camisa negra, remera blanca, el pin de los aniversarios) y los regalos: quince platos, uno para cada familia que los alojó.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoTocando río abajo. La cubierta abierta de un barco de paseo pasando bajo un puente metálico azul, en un canal con los árboles cerrándose sobre el agua. Adelante, una mujer de rojo con el corno en la falda; al lado, otra con un trombón bajo entre las rodillas; detrás, trompetas, un bombardino y los atriles con las carpetas azules abiertas. Argentinos y alemanes mezclados en la misma fila. No es un concierto: es el traslado, y lo aprovecharon para tocar.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoEl Weidendom de Rostock: una iglesia hecha de sauces vivos. Las paredes y los arcos son varas de sauce entrelazadas, plantadas y crecidas en forma de catedral; adentro, sillas blancas y el coro tocando. El diario de viaje lo cuenta así: «Tocamos en una iglesia hecha totalmente de plantas, arbustos y árboles al aire libre, las paredes eran plantas. Se llama el Weidendom. Weiden es sauce, la iglesia es toda de sauce. Fue un lindo concierto.» Era el 24 de mayo de 2008.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoLa delegación de 2008, en Gütersloh. Casi todos con la chomba celeste de la gira, bajo un plátano de una calle alemana: los argentinos de Temperley y Olivos y los alemanes del Mecklenburger Bläserkreis, el grupo que se armó en tres semanas y que quedó bautizado «Valium Brass». Uno sentado en el cordón, otro en cuclillas, alguien con el folleto de un eufonio en la mano.
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La foto del Kirchenzeitung. Schwerin, 23 de mayo de 2008: el coro tocando en la esquina, visto desde arriba. El diario de viaje explica quién la sacó y por qué: «Salimos a la calle y aprovechamos para tocarle a la peluquera que le cortó el pelo a Martin y también al muchacho del Kirchenzeitung, que nos sacaba fotos desde la terraza mientras nosotros estábamos tocando abajo en la calle. Esas fotos después fueron publicadas en el diario.» Es, entonces, la foto tomada por el periodista del diario de la iglesia — desde su terraza, mientras le daban una serenata para que escribiera sobre la gira.
Archivo histórico del coro · digitalización de Patricio CosentinoExpo 2000, Hannover. El conjunto tocando al aire libre en el patio de gravilla del pabellón, con el director de espaldas y el público sentado a la sombra de los árboles. Es la única imagen del archivo que muestra al coro tocando durante la tercera gira europea — la que representó a la Argentina en la Exposición Mundial.
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