Estudió la tuba en la escuela soviética, en Chisináu y en San Petersburgo. Llegó a Buenos Aires en 1998 sin contactos y sin el idioma, y cuatro meses después ganó un concurso en Bahía Blanca donde se quedó a vivir. En mayo de 2023 subió al atril de solista del Posaunenchor Temperley para tocar a Lébedev — y la versión que sonó esa noche la había escrito él.
Vasile Babusceac nació el 27 de septiembre de 1972 en Chisináu, capital de Moldavia — que entonces era, como escribió el diario bahiense La Nueva Provincia, «ciudad de la todavía Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas». Se formó en la Escuela Especial Musical E. Koka de su ciudad, donde entró a los siete años y estudió once; la tuba la empezó en 1983, con el profesor Arkady Kuznetsov.
De ahí pasó, por concurso de ingreso, al Conservatorio de San Petersburgo, a la cátedra de tuba de Valentin Galuzin. «Se graduó a los 24 años, en 1996», y volvió a Moldavia a trabajar, según la misma nota, en «la Ópera Nacional». Su propia biografía precisa que ese puesto fue el de solista de tuba del Teatro Nacional de Ópera y Ballet de Chisináu, ganado también por concurso, y que lo ocupó hasta noviembre de 1998.
El 24 de noviembre de 1998 Babusceac y su mujer «llegaron a Buenos Aires» — «sin contactos, y sin conocer el idioma», resume la crónica. La salida apareció desde el sur: «José María Ulla, por entonces director de la Sinfónica, lo citó para un concurso» en Bahía Blanca.
El resto lo cuenta él mismo, en la frase más económica de toda su biografía: «Llegamos con Elena el 2 de marzo de 1999. Toqué, gané, quedé como solista de tuba». Desde ese marzo de 1999 es el tubista de la Orquesta Sinfónica Provincial de Bahía Blanca, y ahí sigue: más de un cuarto de siglo en el mismo atril.
En Bahía, nunca me sentí un extranjeroVasile Babusceac · La Nueva Provincia, 5 de mayo de 2013
La prensa bahiense lo fue registrando como solista de la casa. En noviembre de 2004 fue solista de tuba con la Sinfónica bajo la dirección de Bernardo Teruggi en el Teatro Municipal, compartiendo el programa con el violista Denis Golovin. En diciembre de 2008 tocó tuba-barítono en un trío de bronces y órgano del ciclo de cámara de la Asociación Amigos de la Orquesta Sinfónica, junto a Oleg Shkolyar en trompeta y piccolo y Elena Juc en órgano. Y en julio de 2024 —el año internacional de la tuba— fue solista del Concierto para tuba de Edward Gregson con la Banda Sinfónica de La Pampa dirigida por Muchi Gerez, en el Teatro Español de Santa Rosa, con entrada libre.
En mayo de 2023 el Posaunenchor Temperley dedicó su Concierto de Otoño íntegramente al repertorio ruso, bajo la dirección de Enrique «Heini» Schneebeli. Fueron dos funciones: el sábado 20 de mayo a las 20 en la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, en Palermo, y el domingo 21 a las 17 en el Santuario Basílica Sagrada Familia de Nazareth, en Banfield.
El programa tenía tres obras: la Obertura 1812 de Tchaikovsky, los Cuadros de una Exposición de Mussorgsky en el arreglo de Elgar Howarth —completos, los dieciséis números— y, en el medio, el Allegro Concertante de Alexei Lébedev, con Babusceac como solista invitado de tuba. Es la única vez que el archivo del coro lo registra tocando con el conjunto.
La elección tiene una simetría que vale la pena señalar. Alexei Konstantinovich Lébedev (1924–1993) no fue un compositor cualquiera para este instrumento: fue tubista solista del Bolshoi entre 1950 y 1967, profesor del Conservatorio de Moscú durante más de cuarenta años, fundador allí de la primera cátedra independiente de tuba y autor de la primera Escuela de tuba rusa. Es, en los hechos, el hombre que fundó la escuela rusa del instrumento. Que en un programa ruso la tocara un tubista formado en San Petersburgo, dentro de esa misma tradición, no es un dato de color: es la obra volviendo a su casa.
Babusceac es profesor de tuba de Trombonanza, el festival internacional de trombón, eufonio y tuba que se hace en Santa Fe y que la Asociación Internacional del Trombón distinguió en 2011 como el evento de mayor impacto mundial de la década. Su biografía dice que enseña ahí desde 2002; el festival lo confirma como profesor, edición tras edición, hasta la de 2026, donde además toca de solista Departure de Todd Goodman y participa de un dúo de bombardas y del trío para trombón, tuba y piano de Eric Ewazen.
Ese es, probablemente, el lugar donde se cruzan los caminos: Enrique Schneebeli, el director que lo invitó en 2023, es profesor y co-organizador de Trombonanza desde el mismo año 2002. Los dos llevan más de veinte años coincidiendo cada agosto en Santa Fe. Ninguna fuente documenta que el nexo haya sido ése — pero es la conexión que está a la vista.