Nacido en Mar del Plata en 1973, hijo de un trompetista de jazz, dirigió el Posaunenchor Temperley en la transición de 1998 y enseguida partió a Londres a perfeccionarse. De ahí en más su trompeta recorrió sin escalas la música clásica, la contemporánea y el jazz: quince años en el corazón del Ensemble Modern de Frankfurt, un Premio de Jazz del Estado de Hesse y un Konex al Mérito lo confirman como uno de los trompetistas argentinos más versátiles de su generación.
Valentín Garvie nació el 8 de octubre de 1973 en Mar del Plata, en una familia de músicos: su padre, Esteban Garvie, es trompetista de jazz de la ciudad. Se crió en un entorno musical no tanguero, orientado a lo clásico, lo contemporáneo y el jazz, y empezó la trompeta a los ocho años. En el Conservatorio Luis Gianneo estudió trompeta con Oscar Cusato y José Bondi, y teoría y composición con Marcelo Perticone.
En 1993 se trasladó a Buenos Aires, donde continuó su formación con el trompetista Rafael Morelli y se recibió de Licenciado en Música con especialidad en Dirección Orquestal en la Universidad Católica Argentina; entre sus maestros estuvieron Guillermo Scarabino, Marta Lambertini, Néstor Andrenacci y Clara Cortázar. Fue Primera Trompeta de la Orquesta Académica del Teatro Colón y miembro fundador del grupo de música contemporánea Ensamble XXI. Con el tiempo sumaría a su caja de herramientas la trompeta barroca y natural, además del fliscorno y la trompeta piccolo.
Tras la salida de Martin Huss a mediados de 1998, la dirección del coro pasó temporalmente a Valentín Garvie. Pocos meses después viajó a Inglaterra a perfeccionar sus estudios, y en 1999 la conducción se estabilizó en la dupla Eduardo López – Enrique «Heini» Schneebeli. Su paso, breve pero decisivo, fue la bisagra entre la era Huss y la etapa que llega hasta hoy; después siguió apareciendo como trompetista invitado en las grandes formaciones ampliadas del coro.
Entre 1999 y 2001 cursó un posgrado en la Royal Academy of Music de Londres, donde estudió trompeta con John Wallace y Howard Snell y recibió el Principal's Prize como estudiante destacado. Años más tarde, en 2008, la propia academia lo nombró Associate of the Royal Academy of Music (ARAM), una distinción honorífica reservada a sus egresados de trayectoria sobresaliente. En esos años londinenses tocó en salas como el Royal Festival Hall y el Barbican Hall, y colaboró con la London Sinfonietta y la Hallé Orchestra de Manchester.
Entre 2002 y 2017 fue integrante del Ensemble Modern, la célebre agrupación de música contemporánea con sede en Frankfurt. Quince años en una de las formaciones más exigentes del planeta lo pusieron a trabajar codo a codo con los grandes creadores y directores de su tiempo: Helmut Lachenmann, Heiner Goebbels, Pierre Boulez y François-Xavier Roth, entre muchos otros. Como parte del ensamble giró por el mundo —de Mongolia a Indonesia, de China al Congo— y tocó en salas como el Carnegie Hall de Nueva York, la Elbphilharmonie de Hamburgo, la Tonhalle de Zúrich y la Salle Pleyel de París.
Su rol no se agotó en el atril. Fue profesor del Máster de la International Ensemble Modern Academy (IEMA), el posgrado que el ensamble dicta junto a la Hochschule für Musik und Darstellende Kunst de Frankfurt, formando a una generación de instrumentistas de música nueva. Y fue una de las voces clave en el desarrollo de «Checkpoint», la serie de conciertos que el Ensemble Modern estrenó en 2015 y que hace de la metáfora del cruce de fronteras su método: club electrónico, folk japonés y búlgaro, jazz experimental y sonidos vintage conviviendo en una misma velada.
Un permanente cruzador de fronteras entre el jazz y la música clásica.Journal Frankfurt · sobre Valentín Garvie
Mientras hacía música contemporánea de altísima exigencia, Garvie mantenía el otro pie firmemente plantado en el jazz. Desde 2010 integró —como trompetista, compositor y arreglador— el hr-Jazzensemble, el conjunto de jazz de la radio de Hesse: un pequeño ensamble de estudio fundado en 1958, considerado la formación de modern jazz en actividad continua más antigua de Alemania, que rara vez toca en vivo. Allí compartió atril con leyendas del jazz de Frankfurt como Heinz Sauer, Günter Lenz y Christof Lauer. «Aprendo muchísimo de estos músicos», dijo entonces.
En paralelo lideró su propio quinteto —con Natalio Sued en saxo, Jean-Yves Jung en piano, Dietmar Fuhr en contrabajo y Uli Schiffelholz en batería— y armó el trío SaVaSa con dos colegas del Ensemble Modern, Sava Stoianov (trompeta) y Saar Berger (corno). Su reputación en Alemania quedó sellada con dos distinciones: un Jazzarbeitsstipendium (beca de trabajo) de la ciudad de Frankfurt, de la que surgió el disco Daa-Dit, y sobre todo el Hessischer Jazzpreis —el Premio de Jazz del Estado de Hesse— en 2015.
Garvie no es solo un intérprete de la obra ajena: es también compositor, con un catálogo que fusiona jazz, música contemporánea, tradición clásica y color argentino. Su pieza más ambiciosa es el «Concierto para trompeta, saxo, gran órgano y orquesta», estrenado el 18 de marzo de 2022 en el Centro Cultural Kirchner por la Orquesta Sinfónica Nacional —con Rodrigo Domínguez en saxo y Sebastián Achenbach en órgano— como apertura de la temporada 2022. A ella se suman sus «Cuatro piezas para trompeta y orquesta» —una de ellas, «Marplas», guiño a su ciudad—, ejecutadas por las sinfónicas de Mar del Plata, de Campinas (Brasil), la Orquesta Juan de Dios Filiberto, la Sinfónica Nacional, el hr-Jazzensemble y el propio Ensemble Modern.
En 2021 estrenó «Octeto», obra para ocho músicos con abundante material escrito e improvisación, que sigue girando por Mar del Plata. Sus «Cuatro desplazamientos» (2018, trompeta sola) y «Canon libre a la distancia» (2020, dos trompetas) viajaron hasta la University of Tennessee. Y una parte de su producción para conjunto —«¿Paloma o gavilán?», «Valsecito» y otras— está catalogada y disponible en Real Book Argentina. Sus temas propios —«Crossfade», «Rápido», «Spy-Boy», «Tilo», «Pachorra»— pueblan sus discos de jazz.
Su discografía como líder abre en 2009 con Porträt-Reihe: Ut Supra, el retrato solista que le dedicó el sello del Ensemble Modern, con obras de Henze, Hindemith, Perticone y una pieza escrita para él. Siguieron Daa-Dit (2013), con su quinteto de jazz contemporáneo grabado en Frankfurt, y No Lega (2017). Ya de regreso en la Argentina publicó Jazz Squash de elite (2020), En ECEM (2023) y, en 2026, Tarde Mañana, un íntimo dúo con el pianista Nataniel Edelman. A ellos se suman decenas de participaciones como invitado, con el Ensemble Modern y en proyectos de jazz de ambos lados del Atlántico.
En 2018 regresó a la Argentina y, desde 2020, la pandemia lo asentó de nuevo en Mar del Plata, su ciudad natal, donde despliega una intensa actividad como solista, músico de cámara, compositor y docente. Dicta un Seminario de composición para instrumento y electrónica en la Universidad Nacional de Quilmes, da clases magistrales por todo el país —de la UNA a Tucumán— y mantiene vivos varios proyectos propios: el «Octeto», el dúo con Nataniel Edelman y la banda Sextante. En 2026 se presentó además como solista con la Orquesta Sinfónica Municipal de Mar del Plata, en el Teatro Colón marplatense, interpretando el Concierto para Trompeta de Haydn.